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Mosquitos en casa: qué funciona y qué es tirar el dinero

Zumbido a las tres de la mañana, tobillos llenos de picaduras y media casa oliendo a insecticida. Repasamos qué medidas sirven de verdad y cuáles puedes ahorrarte.

Por Redacción· · 4 min de lectura
Ventana con mosquitera en una habitación luminosa en verano
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Hay pocas cosas que desesperen más que ese zumbido junto a la oreja cuando ya estabas dormida. En verano los mosquitos se cuelan por cualquier rendija y la reacción habitual es comprar de todo: espirales, aparatitos, pulseras, sprays. La mayoría de ese gasto no hace nada, y sí hay tres o cuatro medidas que cambian mucho la situación.

Por dónde entran realmente

Un mosquito no necesita una puerta abierta: le basta la rejilla de ventilación del baño, el hueco de una persiana, el desagüe de la terraza o el resquicio de una ventana que no cierra bien. Si vives en un bajo, cerca de un parque con riego o de una zona con agua, lo notarás más que tu prima del quinto.

Un repaso útil, con la casa a oscuras y una linterna desde fuera si puedes: por donde se ve luz, entran mosquitos. Ahí es donde merece la pena invertir.

Lo primero: quitarles el agua

Los mosquitos ponen los huevos en agua quieta, y les basta muy poca. Si tienes terraza, patio o jardín, es el paso que más resultado da y no cuesta dinero:

  • Platos de las macetas: vacíalos después de regar. Un plato con dos dedos de agua es una guardería de mosquitos.
  • Cubos, regaderas, juguetes, sillas plegables: boca abajo o a cubierto.
  • Desagües y sumideros de la terraza: revísalos, quita hojas y suciedad para que no se embalse el agua.
  • Bebederos de mascotas y piscinas hinchables: cambia el agua a menudo en lugar de dejarla días.
  • Canalones y toldos: si acumulan agua tras una tormenta de verano, se convierten en un criadero.

Si tienes vecinos, comentarlo en la comunidad ayuda: da bastante igual que tú lo hagas todo si el patio de al lado tiene un bidón lleno desde mayo.

Barreras físicas: lo más aburrido y lo más eficaz

Una mosquitera bien puesta es, con diferencia, la mejor inversión antimosquitos de una casa. Hay opciones para todos los presupuestos: adhesivas con velcro, magnéticas, correderas o una mosquitera enrollable si quieres algo más estable y discreto. Para la puerta de la terraza existen modelos de cortina con imanes que se cierran solos al pasar.

Un par de detalles que marcan la diferencia:

  • Mide bien y sella los bordes. Una mosquitera que deja un centímetro libre en una esquina no sirve de nada.
  • Si tienes rejillas de ventilación en baño o cocina, existen mallas específicas para cubrirlas.
  • En la cama, el mosquitero de dosel sigue siendo la solución definitiva cuando no hay forma de sellar la habitación.

El aire en movimiento también ayuda: al mosquito le cuesta volar y localizarte con corriente. Dormir con un ventilador de pie orientado hacia la cama no los mata, pero reduce mucho las picaduras nocturnas.

Insecticidas y difusores: úsalos con cabeza

Los difusores eléctricos y los sprays funcionan, pero son productos químicos y merecen respeto. Léete siempre las instrucciones del envase y sigue lo que indique el fabricante: no son inocuos porque huelan a limón.

  • Si usas un espray, hazlo con la habitación vacía y ventila antes de entrar a dormir.
  • No los emplees en la cocina cerca de alimentos ni sobre superficies donde comes.
  • Cuidado especial en habitaciones de bebés, con personas con problemas respiratorios y con mascotas: en esos casos, pregunta en la farmacia qué alternativa es la más adecuada y prioriza las barreras físicas.
  • Las espirales de humo son para exterior, nunca para un dormitorio cerrado.

Lo que casi nunca funciona

Aquí es donde se va el dinero cada verano:

  • Aparatos de ultrasonidos: no hay motivo para esperar que espanten mosquitos, por muchas luces que tengan.
  • Pulseras repelentes: como mucho protegen la muñeca; los tobillos siguen a su disposición.
  • Lámparas de luz azul que electrocutan insectos: atraen y matan bichos, sí, pero sobre todo los que no te molestaban.
  • La planta milagrosa en la ventana: la citronela o la albahaca huelen bien, pero una maceta no hace de escudo. Eso sí, si el plato de la maceta tiene agua, estás empeorando el problema.

Si ya te han picado

Frío en la zona y no rascarse, que es más fácil de decir que de hacer. En la farmacia te pueden recomendar qué aplicar según tu caso. Si una picadura se hincha mucho, tiene mal aspecto, supura o notas malestar general, no lo dejes pasar: consúltalo con tu médico.

Resumiendo: dedica un rato a vaciar agua y a tapar huecos, y el resto del verano dormirás bastante mejor. Los cacharros con lucecitas los puedes dejar en la estantería de la tienda.

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