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Bermudas para él: cómo elegir el largo y con qué llevarlas

Llega el calor y salen del armario las bermudas de siempre, esas que ya no sientan bien. Guía práctica de largos, tejidos, calzado y errores fáciles de evitar.

Por Redacción· · 4 min de lectura
Hombre con bermudas de algodón y zapatillas en una calle soleada
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El pantalón corto masculino tiene mala fama por una razón muy concreta: casi nadie se para a pensar en el largo. Se compran en el último momento, se llevan tres veranos más de la cuenta y acaban pareciendo un uniforme de camping. Y no hace falta: acertar con unas bermudas es más fácil que acertar con unos vaqueros.

El largo es lo único que no se puede arreglar comprando otro color

La referencia útil es la rodilla. Unas bermudas que caen justo por encima de la rodilla, o un dedo o dos por encima, funcionan en prácticamente cualquier cuerpo y cualquier situación. Si el bajo tapa la rodilla y sigue bajando, las piernas se acortan visualmente y el conjunto se vuelve pesado; si suben mucho más arriba del muslo, ya son otra prenda y piden un contexto distinto (playa, deporte, piscina).

Dos comprobaciones rápidas antes de pasar por caja:

  • De pie y quieto: el bajo debe quedar por encima de la rodilla sin tocarla.
  • Sentado: si el bajo se sube hasta media pierna y aprieta el muslo, la talla o el corte no son los suyos.

Y una tercera, menos obvia: la anchura del bajo. Si la abertura es mucho más ancha que la pierna, el pantalón hace campana y parece prestado. Que quede holgado, sí, pero acompañando la pierna.

Tejidos: qué esperar de cada uno

Aquí se decide si las va a llevar o se van a quedar dobladas en el estante.

  • Algodón tipo chino: la opción más versátil. Aguanta un plan de ciudad, una comida y una terraza sin desentonar. En beige, azul marino, verde oliva o gris se combinan con todo.
  • Lino o mezcla de lino: frescas y cómodas, pero se arrugan. Si eso le pone nervioso, mejor una mezcla con algodón, que arruga menos.
  • Cargo: los bolsillos laterales dan un aire más informal. Funcionan si el resto del conjunto es sencillo; con camisa estampada y zapatillas llamativas se vuelve ruido.
  • Vaquera: cómoda y resistente, pero calurosa. Mejor en denim fino y sin lavados desgastados extremos.
  • Técnica o de deporte: para correr, para el gimnasio y para la piscina. Fuera de ahí cantan, aunque sean cómodas.

Cómo tiene que sentar en la cintura

Muchas bermudas fallan arriba y se culpa al largo. La cintura debe quedar sujeta sin cinturón; si necesita apretar el cinturón para que no se caigan, la talla es grande y el tiro se le va a arrugar. Tampoco al revés: si el botón obliga a meter tripa, el tejido tirará de las costuras y los bolsillos se abrirán solos.

Con el tiro pasa algo parecido. Un tiro medio es lo más cómodo y lo que mejor sienta a la mayoría; los tiros muy cortos limitan el movimiento y obligan a que la camiseta quede siempre por dentro para que no asome nada.

Calzado, calcetines y la parte de arriba

El calzado hace la mitad del trabajo:

  • Zapatillas de lona o de piel lisa: la combinación más segura. Con calcetín invisible o tobillero fino.
  • Náuticos, mocasines o alpargatas: para un plan algo más arreglado, sin calcetín visible.
  • Sandalias de tira: válidas en plan playa o piscina. En ciudad, con bermuda de vestir, chirrían.
  • Zapatillas de running: para correr. Con bermuda de algodón, no.

Arriba, cuanto más sencillo mejor: camiseta de buen algodón, polo bien cortado o camisa de manga corta lisa. Si la bermuda tiene estampado o color fuerte, la parte de arriba lisa. Y si va con camisa por fuera, que el bajo de la camisa no llegue a tapar el de la bermuda: es el error que más envejece el conjunto.

Los cinco errores más habituales

  1. Llevar la misma talla que hace diez años porque «eran cómodas».
  2. Bermudas por debajo de la rodilla con bajo muy ancho.
  3. Calcetines blancos de deporte con bermuda de vestir.
  4. Bañador usado como pantalón corto todo el día.
  5. Estampado arriba y abajo a la vez.

Dónde no valen, aunque haga calor

Conviene tenerlo claro para evitar el momento incómodo: en muchas oficinas, en según qué restaurantes y en bodas o eventos formales, el pantalón corto sigue estando fuera de sitio. Si el calor es el problema, la alternativa es un pantalón largo de lino o de algodón ligero, que ventila mucho más de lo que parece.

Resumiendo: por encima de la rodilla, bajo no acampanado, cintura que se sostenga sola y tejido acorde al plan. Con dos pares bien elegidos —unas bermudas chinas de algodón en color neutro y otras más informales— tiene la temporada resuelta sin pensar en qué se pone cada mañana.

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