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Limpiar la pantalla del móvil sin estropear el oleofóbico

El alcohol y los limpiacristales se cargan la capa que repele la grasa, y una vez fuera no vuelve. Cómo limpiarla bien y qué usar de verdad.

Por Redacción· · 3 min de lectura
Limpiar la pantalla del móvil sin estropear el oleofóbico
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Las pantallas llevan un recubrimiento oleofóbico: una capa finísima que repele la grasa y hace que el dedo deslice. Es la razón por la que una pantalla nueva se limpia con pasarle la manga y una de tres años se queda pringosa.

Esa capa se desgasta con el uso, pero lo que la destruye de golpe son los productos que mucha gente usa para limpiarla.

Lo que no hay que usar

  • Alcohol puro de botiquín. Disuelve el recubrimiento en pocas aplicaciones.
  • Limpiacristales y limpiadores domésticos: llevan amoniaco o detergentes agresivos.
  • Papel de cocina, servilletas o pañuelos. Parecen suaves y son fibras de celulosa que rayan a nivel micro. Con el tiempo dejan la pantalla mate.
  • Bicarbonato, pasta de dientes o cualquier abrasivo. Circulan como truco para quitar rayones y lo que hacen es rayar más.
  • Vinagre puro. Es ácido y ataca el recubrimiento.

Cómo limpiarla bien

  1. Apaga el teléfono y quítale la funda.
  2. Pasa un paño de microfibra seco, del tipo de las gafas. Para el polvo y las huellas del día a día, con esto basta.
  3. Si está pegajosa, humedece el paño —nunca la pantalla— con un poco de agua destilada y escúrrelo bien.
  4. Movimientos suaves en una dirección, sin frotar en círculos ni apretar.
  5. Termina con otro paño seco.

Para el borde, la cámara y el altavoz, un bastoncillo ligeramente humedecido o un cepillo de cerdas muy suaves. En el puerto de carga, solo cepillo seco o aire a distancia: nada de líquido y nada de meter objetos metálicos.

Y si hay que desinfectar

Aquí hay un matiz que ha cambiado. Apple y otros fabricantes admiten hoy el uso puntual de toallitas con alcohol isopropílico al 70% —no alcohol puro— sobre las superficies duras del teléfono. Al 70% el efecto sobre el recubrimiento es mucho menor que con alcohol de 96º.

«Puntual» es la palabra: para desinfectar de vez en cuando, no como limpieza diaria. La rutina es microfibra seca.

Cuánta suciedad lleva

Bastante más que un pomo de puerta, según varios estudios, sobre todo si se usa en el baño o mientras se come. No es motivo de alarma —la mayoría es flora propia—, pero sí razón suficiente para pasarle un paño a diario y desinfectarlo cuando hay alguien enfermo en casa.

Prevenir es más fácil

Un protector de pantalla de cristal templado con tratamiento oleofóbico resuelve el problema de raíz: cuando se estropea o se raya, se cambia por unos pocos euros en lugar de convivir con una pantalla mate. Y protege de los golpes, que es lo que de verdad rompe teléfonos.

Lavarse las manos antes de usarlo hace más que cualquier limpieza posterior, y evitar dejarlo boca abajo sobre superficies sucias también.

Si ya se ha ido el oleofóbico

No se recupera. Existen líquidos que prometen restaurarlo y funcionan de forma muy limitada y por poco tiempo. La solución práctica es poner un protector de cristal templado nuevo, que trae su propia capa.

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