Manchas difíciles: qué quita cada una y en qué orden actuar
Vino, aceite, bolígrafo, sudor amarillo. Cada mancha tiene su método, y hay un error común que las fija para siempre.
Casi todas las manchas se quitan si se actúa bien. Y casi todas se quedan para siempre por el mismo error: meter la prenda en la secadora o plancharla antes de comprobar que ha salido. El calor fija la mancha de forma irreversible.
Las tres reglas
Cuanto antes, mejor. Una mancha fresca sale casi siempre; la misma después de tres días, a veces no.
Nunca frotar. Extiende la mancha y estropea la fibra. Se absorbe con papel o paño, presionando.
Del revés y desde el borde hacia el centro, para no ampliarla.
Por tipo
Vino tinto. Absorber sin frotar. Cubrir con sal para que absorba el resto. Después, agua fría abundante desde el revés. Si queda cerco, agua oxigenada diluida en tejidos blancos, o un poco de vino blanco sobre el tinto, que funciona mejor de lo que parece.
Aceite y grasa. Espolvorear talco, harina o bicarbonato en seco y dejar media hora para que absorba. Cepillar y después aplicar unas gotas de lavavajillas directamente sobre la mancha: está formulado para disolver grasa. Aclarar con agua caliente.
Bolígrafo. Alcohol de 96° sobre un algodón, con un paño limpio debajo para que la tinta pase a él. Se va cambiando el paño según se mancha. Después, lavado normal.
Sangre. Siempre agua fría, nunca caliente: el calor coagula la proteína y la fija. En fresco sale con agua fría y jabón. Seca, remojo en agua fría con sal o con agua oxigenada.
Café y té. Agua fría inmediata. Si queda cerco, vinagre blanco diluido.
Sudor y cerco amarillo en axilas. No es solo sudor: es la reacción del aluminio del desodorante con las proteínas del sudor. Remojo con agua oxigenada, bicarbonato y un poco de lavavajillas, una hora, y lavado. En prendas blancas funciona bien; en color, probar antes en una zona oculta.
Tomate y salsas. Aclarar con agua fría, frotar con jabón y, si queda color, sol: la luz ultravioleta degrada el licopeno sorprendentemente bien.
Chicle. Hielo hasta que endurezca y despegar. Los restos, con alcohol.
Cera de vela. Dejar endurecer, retirar lo que se pueda, y planchar con papel absorbente encima a temperatura baja: la cera se transfiere al papel.
Rotulador permanente. El más difícil. Alcohol o laca sobre paño debajo, con paciencia. No siempre sale.
Lo que no hay que hacer
- Secar o planchar sin comprobar. El error definitivo.
- Agua caliente en manchas de origen proteico —sangre, huevo, leche—: las cuaja.
- Mezclar productos. Nunca lejía con amoniaco ni con vinagre: genera gases tóxicos.
- Lejía en color o en fibras delicadas. Para blancos hay oxigenados que no amarillean.
- Frotar seda o lana. Se apelmazan.
Antes de aplicar nada
Prueba en una costura interior, sobre todo con color. Un producto que decolora arruina la prenda más que la mancha.
Y mira la etiqueta: el símbolo del triángulo tachado significa que no admite blanqueadores, y el círculo, que solo va a tintorería.
Un quitamanchas en barra en el armario resuelve el tratamiento inmediato, que es donde se gana o se pierde la mancha.