Drenaje linfático: para qué sirve de verdad y para qué no
Tiene indicaciones médicas claras y un uso estético que promete bastante más de lo que puede dar. Qué esperar de cada uno.
El drenaje linfático manual es una técnica de masaje muy suave que estimula la circulación de la linfa. Tiene un uso médico bien establecido y un uso estético donde se prometen cosas que no puede cumplir. Conviene separarlos.
El uso médico
Aquí la evidencia es sólida. Se usa dentro de la terapia descongestiva compleja, junto a vendaje o prenda de compresión, ejercicio y cuidado de la piel.
Indicaciones principales:
- Linfedema, especialmente el que aparece en el brazo tras cirugía de cáncer de mama con extirpación de ganglios. Es la indicación mejor documentada.
- Edemas postoperatorios, tras cirugía estética o traumatológica.
- Insuficiencia venosa crónica, como parte del tratamiento.
- Algunos cuadros de dolor crónico y fibromialgia, con resultados más variables.
En estos casos lo realiza un fisioterapeuta con formación específica, y la técnica manual es solo una parte: la compresión es lo que sostiene el resultado.
El uso estético
Aquí es donde hay que ajustar expectativas.
Lo que sí hace: reduce la sensación de piernas pesadas y la hinchazón por retención de líquidos, sobre todo al final del día o en verano. Ese alivio es real y muchas personas lo notan.
También produce una reducción temporal de perímetro, porque se moviliza líquido intersticial.
Lo que no hace: no elimina grasa. La grasa está en el tejido adiposo y no se moviliza con un masaje, por suave o por intenso que sea. Cualquier centímetro perdido en una sesión es líquido y vuelve.
Tampoco «desintoxica»: el sistema linfático transporta líquido, proteínas y células inmunitarias, no toxinas que haya que expulsar.
Y sobre la celulitis: puede mejorar temporalmente el aspecto al reducir la retención, pero no actúa sobre la estructura que la causa.
Cómo es una sesión
Sorprende a quien espera un masaje convencional: es muy suave, casi imperceptible, con movimientos lentos y circulares y presiones mínimas. Los vasos linfáticos son superficiales, y una presión fuerte los colapsa en lugar de estimularlos.
Si te hacen un masaje intenso y te dicen que es drenaje linfático, no lo es.
Se trabaja siempre desde los ganglios hacia la periferia y luego en dirección al drenaje. Una sesión dura entre 45 y 90 minutos.
Contraindicaciones
Esto se pregunta poco y es importante:
- Infección aguda o fiebre.
- Trombosis venosa profunda activa o sospecha.
- Insuficiencia cardiaca descompensada: movilizar líquido puede sobrecargar el corazón.
- Insuficiencia renal grave.
- Cáncer activo sin valoración del oncólogo.
- Hipotiroidismo no tratado, si se trabaja la zona del cuello.
- Primer trimestre de embarazo, por precaución.
Si te lo planteas
Pregunta por la formación de quien lo realiza: fisioterapeuta con formación en drenaje, no cualquier centro. Para linfedema, el abordaje debe incluir compresión, no solo masaje.
Y para la sensación de piernas pesadas del día a día hay medidas que funcionan y son gratis: elevar las piernas al final del día, caminar, contrastes de agua fría y caliente en la ducha, y reducir la sal. Las medias de compresión ligeras, si trabajas muchas horas de pie, hacen bastante más que una sesión ocasional.