Traje de chaqueta: cómo elegirlo para que no parezca prestado
El hombro es la única parte que no se puede arreglar. Qué mirar al probártelo, qué se puede ajustar después y qué corte elegir.
Un traje bien elegido es de las prendas más rentables de un armario y una de las que peor se compran, porque casi todo el mundo mira el color y la talla y poco más.
El hombro es lo único que no se arregla
Empieza por aquí, porque condiciona todo lo demás. La costura del hombro debe terminar justo donde termina tu hombro, ni antes ni después.
Si cae por debajo, la chaqueta se ve grande por mucho que ajustes la cintura. Si queda por dentro, tira y se marca al mover los brazos.
Reconstruir un hombro es un arreglo caro y complejo que casi nunca compensa. Todo lo demás —cintura, largo, mangas, bajos— se ajusta sin problema.
Qué comprobar al probártelo
- Abrocha el botón y mira si se forma una X de tensión en el cierre. Si aparece, es pequeña.
- Mete dos dedos entre el pecho y la chaqueta abrochada. Si no caben, aprieta; si cabe la mano entera, sobra.
- Largo de manga: debe terminar en la muñeca, dejando ver un centímetro o centímetro y medio de camisa si la llevas.
- Largo de chaqueta: la referencia clásica es que cubra el trasero, aunque las chaquetas más cortas están perfectamente vigentes. Lo que importa es la proporción con el pantalón.
- Levanta los brazos. Si toda la chaqueta sube contigo, el corte no te va.
- Siéntate. Muchos trajes que quedan bien de pie son incómodos sentada, y ahí es donde vas a pasar el día.
El pantalón
El bajo debe llegar al empeine, rozando el zapato. Demasiado corto acorta la pierna; demasiado largo se arruga y se ensucia.
Y una advertencia práctica: prueba el pantalón con el zapato que vas a llevar. Un bajo ajustado para tacón queda absurdo con plano, y al revés. Si vas a alternar, ajusta a un punto intermedio o ten dos pantalones.
Cortes
Recto clásico. El más versátil y el que peor pasa de moda. Si compras uno solo, este.
Ancho o palazzo. Cómodo y actual. Pide chaqueta más ajustada o corta para que no se pierda la silueta.
Pitillo. Con chaqueta larga funciona muy bien; con chaqueta corta puede desequilibrar.
Culotte o siete octavos. Buenos para primavera y con tacón; con plano acortan.
Tejidos
Lana fría (tropical wool): el estándar para todo el año. Transpira, no se arruga y cae bien.
Mezclas con elastano en pequeña proporción: dan comodidad sin perder forma. Más de un 5% empieza a deformarse con el uso.
Lino: precioso y se arruga a los diez minutos. Asúmelo o evítalo.
Poliéster puro: no transpira y brilla. En verano es insufrible.
Los arreglos que valen la pena
Aquí está el secreto peor guardado: un traje barato bien arreglado se ve mejor que uno caro sin ajustar. Entallar la cintura, acortar mangas y coger el bajo cuesta poco y cambia por completo el resultado.
Compra pensando en el hombro y en el pecho, que son lo difícil, y ajusta el resto.
Cuidados
No lo laves en casa: tintorería, y solo cuando haga falta de verdad —los trajes se estropean más por exceso de limpieza que por uso. Entre usos, cepillado y colgado en percha ancha, que es lo que mantiene la forma del hombro. Una percha fina de alambre deforma en meses lo que costó elegir bien.
Y no lo lleves dos días seguidos: la lana necesita 24 horas para recuperar la forma.