Saltar al contenido
RSS
Mujer21
Cocina

Cinco cenas de veinte minutos para cuando no queda energía

Con despensa y una sartén. Cinco cenas completas que se hacen en el tiempo que tardarías en pedir a domicilio.

Por Redacción· · 3 min de lectura
recetas de cenas
Compartir

El problema de las cenas entre semana no es la falta de ideas: es la falta de energía a las nueve de la noche. Todas estas se hacen en menos de veinte minutos y llevan verdura y proteína, que es lo que evita picar después.

1. Salteado de garbanzos con espinacas y huevo

Ajo laminado en aceite, un bote de garbanzos escurridos y enjuagados, dorados sin remover mucho. Pimentón fuera del fuego —se quema en segundos—, de vuelta al calor, dos puñados de espinacas y remover hasta que bajen. Sal, un chorro de vinagre y un huevo a la plancha encima.

Diez minutos, plato único y todo de despensa.

2. Tortilla francesa con lo que haya

Suena a poco y es una cena perfectamente completa si se hace bien. Dos huevos, y dentro lo que quede: queso, jamón, calabacín rallado, champiñones, cebolla pochada, restos de verdura asada.

El truco de la tortilla jugosa: fuego medio-bajo, no medio-alto, y sacarla cuando aún parezca un poco cruda por dentro, porque sigue cuajando fuera del fuego.

Con pan integral y una ensalada, cena resuelta.

3. Pasta con brócoli y anchoas

Cuece la pasta y en los últimos cuatro minutos echa el brócoli en ramilletes en la misma olla: se hace todo junto y solo ensucias un cacharro.

Mientras, en una sartén, ajo y dos o tres anchoas en aceite, deshaciéndolas con la cuchara hasta que se disuelvan. Escurre la pasta guardando un cazo del agua, saltea todo junto y añade agua de cocción hasta que ligue.

Las anchoas no saben a pescado en el resultado final: aportan un fondo salado que la gente no identifica.

4. Crema rápida con lo que sobre

Cualquier verdura que tengas —calabacín, puerro, zanahoria, calabaza—, en trozos, con caldo o agua, doce minutos hirviendo y triturar.

Lo que la convierte en cena y no en entrante: una cucharada de queso fresco batido o un puñado de garbanzos cocidos triturados dentro, que aportan proteína, y unas semillas o frutos secos por encima.

Una batidora de mano tritura directamente en la olla y ahorra el vaso.

5. Tostas de aguacate y huevo

Pan integral tostado, aguacate machacado con limón y sal, huevo escalfado o cocido encima, y pimienta.

Para el huevo escalfado sin drama: agua a punto de hervir pero sin borbotones, un chorro de vinagre, remolino con la cuchara y el huevo al centro. Tres minutos. Y usa huevos frescos, que la clara se mantiene junta.

Lo que hace que funcionen

  • Una sartén o una olla, no tres.
  • Despensa útil: legumbre de bote, atún, huevos, pasta, tomate triturado, ajo, aceite bueno. Con eso siempre hay cena.
  • Congelador con verdura. Espinacas, guisantes, judías verdes, brócoli. No hay que lavar ni cortar.
  • Algo de proteína en cada cena. Es lo que evita el asalto a la despensa a las once.

Y una regla que ahorra tiempo

Cocina de más a propósito. Si haces garbanzos, haz para dos días; si asas verdura, llena la bandeja. Guardado en recipientes de cristal, la cena del día siguiente son cinco minutos.

¿Te ha servido? Compártelo

También te puede interesar