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Cocina

Sorbete de plátano con tres ingredientes: la receta y sus variantes

Plátanos congelados, un procesador y treinta segundos. Sale cremoso como un helado sin nata, sin azúcar añadido y sin heladera.

Por Redacción· · 3 min de lectura
Cuenco de sorbete cremoso de plátano
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Es de esas recetas que parecen un truco de internet y resultan ser verdad. Plátanos muy maduros, congelados y triturados dan una textura idéntica a la de un helado cremoso, sin nata, sin huevo, sin azúcar añadido y sin heladera. La razón es la pectina del plátano, que al triturarse en frío emulsiona y atrapa aire.

La base

Ingredientes: tres plátanos muy maduros —con la piel bien moteada de negro—, dos cucharadas de leche o bebida vegetal, y una pizca de sal.

Preparación:

  1. Pela los plátanos y córtalos en rodajas de un centímetro. Este paso no se salta: un plátano entero congelado no hay procesador que lo rompa.
  2. Extiéndelos separados en una bandeja con papel de horno y congela al menos cuatro horas, mejor toda la noche.
  3. Pásalos al procesador con la leche y la sal. Tritura.

Al principio se hace grumos y parece que no va a ligar. Es lo normal: hay que parar, bajar lo de las paredes con una espátula y seguir. En un minuto o dos, de golpe, cambia de textura y se vuelve cremoso. Ese momento se reconoce enseguida.

El error más común

Usar plátanos poco maduros. Con la piel amarilla lisa, el almidón todavía no se ha convertido en azúcar y el resultado sale soso y con un punto áspero. Tienen que estar en el punto en que ya no te apetecería comértelos a bocados.

El segundo error es echar demasiado líquido de golpe. Empieza con dos cucharadas: siempre puedes añadir, pero si te pasas ya no hay marcha atrás y sale un batido.

Procesador o batidora

Un procesador de alimentos con cuchilla en forma de S es lo ideal, porque trabaja masa densa. Una batidora de vaso potente también lo hace, pero hay que empujar con el accesorio y parar más veces. Con una batidora de brazo cuesta bastante más y se corre el riesgo de quemar el motor.

Si lo vas a hacer a menudo, un procesador de alimentos de un litro y medio se amortiza rápido y sirve para muchas otras cosas. Y unos moldes de helado reutilizables convierten la mezcla en polos, que es como mejor funciona con niños.

Variantes

  • Chocolate: una cucharada de cacao puro en polvo con la base.
  • Café: una cucharadita de café soluble disuelta en la leche.
  • Fresa o mango: sustituye uno de los plátanos por 150 g de fruta congelada. Con más proporción de otra fruta pierde cremosidad, porque la pectina la pone el plátano.
  • Crema de cacahuete: una cucharada. Es la que más gusta y la que más engorda.
  • Menta y chocolate: unas hojas de menta fresca y virutas de chocolate al final, mezcladas a mano.

Cómo servirlo y guardarlo

Recién hecho tiene textura de helado de máquina y se sirve directamente. Si lo congelas después, endurece bastante: sácalo diez o quince minutos antes y ablanda.

Aguanta un par de semanas en un recipiente hermético, aunque se oxida ligeramente y coge un tono más oscuro. No afecta al sabor. Un poco de zumo de limón en la base lo retrasa.

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