Flequillo: cuál va con tu cara y qué mantenimiento pide
Es el cambio de imagen más rápido y el que más se arrepiente. Tipos, a quién favorece cada uno y cuánto trabajo diario supone.
El flequillo transforma una cara más que un corte entero, se hace en cinco minutos y tarda entre tres y seis meses en crecer. Esa asimetría explica por qué genera tantos arrepentimientos.
Los tipos
Recto. Corte horizontal a la altura de las cejas. El más rotundo. Acorta visualmente la cara y marca los ojos.
Cortina. Abierto en el centro y más largo hacia los lados, enmarcando la cara. El más versátil y el más fácil de dejar crecer, porque en cada fase sigue funcionando.
Lateral. Peinado hacia un lado, con transición al resto del pelo. Suave y poco comprometido.
Desfilado o texturizado. Con las puntas irregulares, más ligero y menos pesado que el recto.
Baby bangs. Muy corto, por encima de las cejas. El más arriesgado y el que menos margen deja.
Qué le va a cada cara
- Cara alargada: el recto es el ideal, porque acorta visualmente. También el cortina.
- Cara redonda: mejor el cortina o el lateral, que crean líneas diagonales y alargan. El recto y muy corto tiende a ensanchar.
- Cara cuadrada: el cortina y el desfilado suavizan la mandíbula. Evita el recto muy marcado.
- Cara ovalada: admite prácticamente todos.
- Cara con forma de corazón —frente ancha y barbilla estrecha—: el cortina equilibra muy bien.
El factor que decide más que la forma de la cara
El tipo de pelo, y se ignora sistemáticamente.
Pelo rizado u ondulado: el flequillo recto va a rizarse y a subir. Puede quedar muy bien, pero hay que cortarlo pensando en el rizo y aceptar que no va a ser liso. Si lo quieres liso, te condenas a la plancha diaria.
Pelo muy fino: un flequillo espeso consume mucho pelo de la parte de arriba y puede dejar el resto sin volumen.
Pelo muy grueso: el flequillo pesará; conviene texturizarlo para aligerarlo.
Remolinos en la frente: este es el que más problemas da. Si tienes un remolino en la línea del nacimiento, un flequillo recto se abrirá justo ahí todos los días. Coméntalo antes de que empiecen a cortar.
El mantenimiento
Es lo que casi nadie calcula antes de decidirse:
- Recorte cada 2-4 semanas. Crece medio centímetro al mes y en cuanto llega a los ojos molesta.
- Lavado más frecuente. El flequillo toca la frente y se engrasa antes que el resto del pelo. Muchas personas acaban lavando solo el flequillo cada dos días.
- Secado diario. Un flequillo secado al aire hace lo que quiere. Hay que secarlo con cepillo redondo y aire de arriba abajo, y son cinco minutos todas las mañanas.
Si esos tres puntos te parecen mucho, el cortina o el lateral piden bastante menos.
Antes de decidirte
Dos comprobaciones que ahorran disgustos: prueba con un flequillo postizo de clip para verte, y recógete el pelo hacia delante simulando el efecto. Y si tienes un evento importante en los próximos meses, no es el momento.
Si te arrepientes
Horquillas planas, diademas, y un poco de paciencia. Un truco que funciona mientras crece: pedir en la peluquería que lo desfilen hacia los lados para convertirlo en cortina, que es la transición natural y se lleva perfectamente. Y un spray texturizador ayuda a integrarlo con el resto del pelo mientras dura la fase intermedia.