Maquillar los labios paso a paso: lo que hace que dure
El perfilador no es para dibujar un borde: es para que el color no se escape. Cinco pasos y los errores que se ven a un metro.
El labial es lo que menos dura de todo el maquillaje, porque va sobre una zona que se mueve, se humedece y se roza. Casi toda la duración se decide antes de aplicar el color.
1. Prepara
Sobre labios secos y con pielecillas, ningún labial queda bien: el color se agarra a las escamas y se ve irregular. Una vez por semana, exfoliación suave con un cepillo de dientes viejo y húmedo, en círculos y sin apretar.
A diario, bálsamo. Pero no justo antes de maquillar: la grasa impide que el color agarre. El bálsamo va diez o quince minutos antes, y el exceso se retira con un pañuelo.
2. Base, si quieres que dure
Un toque muy fino de la misma base o corrector que usas en la cara, difuminado sobre el labio. Neutraliza el tono natural, hace que el color se vea igual al del envase y le da algo a lo que agarrarse.
Es el paso que más se salta y el que más diferencia marca en un labial mate.
3. Perfila, y no solo el borde
El perfilador de labios cumple dos funciones. La primera, crear una barrera que impide que el color migre a las arruguitas del contorno. La segunda, definir la forma.
El truco que cambia la duración: después de perfilar el contorno, rellena el labio entero con el perfilador. Así, cuando el labial se vaya, debajo queda color en lugar de labio desnudo, y no aparece ese cerco alrededor.
El tono: igual o un punto más oscuro que el labial, nunca varios tonos más oscuro. El contorno marcado en marrón sobre labial claro es de los errores que más se notan.
4. Aplica
Con pincel se consigue mucha más precisión que directamente del envase, sobre todo en tonos oscuros. Se empieza por el centro y se lleva hacia las comisuras.
Para el arco de cupido, dibuja una X sobre el pico y rellena hacia abajo: sale simétrico sin esfuerzo.
5. Fija
La técnica que más aguanta: aplica una capa, presiona con un pañuelo de papel, aplica una segunda capa fina. La primera queda fijada al labio y la segunda da el color.
Para labiales muy duraderos, un truco extra: pañuelo sobre el labio y un toque de polvo traslúcido con brocha por encima. Mata el brillo, así que solo para acabados mate.
Errores frecuentes
- Frotar los labios uno contra otro después de aplicar. Reparte el color de forma desigual y lo empuja fuera del contorno. Mejor presionar suavemente.
- Sobrepasar mucho el contorno. Un milímetro pasa desapercibido y ayuda; más, se ve.
- Labial mate sobre labios muy secos. Marca cada línea. En labios secos, mejor acabados satinados o cremosos.
- Ignorar las comisuras. Es donde primero se acumula el producto y donde peor se ve.
Según el acabado
Mate: el más duradero y el más exigente con la hidratación previa. Satinado: el equilibrio, favorece a casi todo el mundo. Gloss: el que menos dura y el que más disimula labios finos. Tinte o tint: tiñe la piel, aguanta muchísimo y no se puede corregir: hay que aplicarlo con cuidado a la primera.
Y si te ha quedado torcido, un bastoncillo con un poco de desmaquillante limpia el borde sin arrastrar el resto.