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Moda

Maquillaje que aguanta el calor: qué cambiar en verano

El problema es la grasa y el sudor, no el producto. Qué texturas funcionan, en qué orden y cómo fijarlo.

Por Redacción· · 3 min de lectura
Maquillaje ligero de verano
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Un maquillaje que en enero dura todo el día en julio se descompone en dos horas. No es culpa del producto: cambian las condiciones.

Qué pasa con el calor

Sube la producción de sebo, aparece el sudor y la humedad ambiental impide que los productos sequen bien. Todo eso hace que el maquillaje se mueva, se acumule en los pliegues y desaparezca de la zona central de la cara.

La estrategia es la misma en todos los pasos: menos producto, texturas más ligeras y buena base de agarre.

La base de todo: la piel

Antes del maquillaje:

  • Limpieza e hidratante ligera, en gel o fluido, no crema rica.
  • Protector solar, siempre. En verano es el paso no negociable y va antes del maquillaje. Existen texturas fluidas y con acabado mate que funcionan perfectamente como base.
  • Dejar que absorba unos minutos antes de seguir. Aplicar maquillaje sobre una crema aún húmeda es la causa número uno de que se mueva.

Prebase donde hace falta

No en toda la cara: solo en la zona T y allí donde se acumula la grasa. Una prebase matificante ahí y una hidratante en el resto.

Con textura en gel y muy poca cantidad.

La base de maquillaje

El error habitual es mantener en verano la misma base que en invierno. Lo que funciona con calor:

  • Fórmulas ligeras: BB cream, CC cream, base fluida o sérum. Cobertura media aplicada por capas donde haga falta, en lugar de una capa gruesa uniforme.
  • Acabado mate o satinado, no iluminador global —que en una piel que ya brilla por el sebo parece grasa.
  • De larga duración y resistente al agua, si se va a estar muchas horas fuera.
  • Aplicar con esponja húmeda a toques, no arrastrando: fija mejor y usa menos producto.
  • Tono ajustado al bronceado. La base de invierno se ve gris sobre piel morena. Muchas personas necesitan dos tonos a lo largo del año, o mezclarlos.

Sellar

Es lo que hace que dure:

  • Polvos sueltos traslúcidos solo en la zona T y bajo los ojos, con brocha y en muy poca cantidad. Demasiado polvo apelmaza y marca las líneas.
  • Spray fijador al final, a unos 20-30 cm y con los ojos cerrados. Funciona mejor de lo que la gente espera.
  • Papeles matificantes para los retoques, en lugar de añadir más polvo cada vez. Retiran el exceso de grasa sin sumar producto, que es lo que apelmaza a media tarde.

Ojos y labios

  • Prebase de ojos si la sombra se acumula en el pliegue. Es el producto que más soluciona ese problema concreto.
  • Sombras en crema resistentes al agua, o directamente ninguna.
  • Máscara waterproof. Y desmaquillarla con un producto bifásico, sin frotar.
  • Delineado en gel o lápiz waterproof, no líquido.
  • Labios: bálsamo con SPF, o tintes de labios, que aguantan mucho más que un labial cremoso. Y perfilar antes ayuda a que no se salga con el calor.

Los errores de verano

  • Demasiado producto. Es el principal. Con calor, cuanto menos, mejor y más natural.
  • Saltarse el protector solar porque la base «lleva SPF». La cantidad de base que se aplica está muy por debajo de la necesaria para alcanzar el factor indicado.
  • Retocar añadiendo capas sobre la grasa acumulada.
  • Guardar los productos en el baño o al sol: el calor degrada las fórmulas. En verano, algunos productos —máscaras, geles, contornos— van bien en la nevera.
  • No desmaquillarse al llegar de la playa. Sudor, sal, arena y protector solar acumulados toda la tarde son una receta segura de granitos.

La opción más sencilla

En verano, mucha gente encuentra que lo que mejor funciona es reducirlo casi todo: protector solar con color, corrector donde haga falta, máscara resistente al agua y un bálsamo con color.

Aguanta el día entero, se retoca en treinta segundos y no se estropea con el calor.

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