Certificado digital: cómo conseguirlo gratis y para qué sirve
Pedir una beca, consultar la vida laboral o presentar un papel en el ayuntamiento se resuelve en diez minutos si tienes el certificado digital. Cómo se saca, qué diferencia hay con Cl@ve y por qué nadie debería pagar por él.
Llega el momento de pedir una beca, consultar la vida laboral o registrar un escrito en el ayuntamiento, y la web pide identificarse. Ahí es donde mucha gente se rinde y pide cita presencial para algo que se despacha en diez minutos desde el sofá. El obstáculo casi nunca es la burocracia: es no tener instalado un fichero que se consigue gratis.
Qué es exactamente (y qué no)
El certificado digital es un archivo que se instala en el navegador o en el móvil y que acredita ante la Administración que eres quien dices ser. Sirve para firmar documentos y para entrar en las sedes electrónicas de Hacienda, la Seguridad Social, el SEPE, tu comunidad autónoma o tu ayuntamiento.
No es lo mismo que el DNI electrónico, aunque se confundan a diario. El DNIe es el chip que tu documento de identidad lleva incorporado desde 2006, y para usarlo en el ordenador hace falta un lector de DNI electrónico conectado por USB. El certificado, en cambio, vive dentro del propio equipo y no necesita ningún aparato.
Los tres pasos para sacarlo
- Solicitud. Se pide en la sede electrónica de la FNMT. Al terminar llega por correo electrónico un código de solicitud: apúntalo, hace falta después.
- Acreditación. Hay que demostrar en persona que existes, con el DNI y ese código, en una oficina de registro: Seguridad Social, Agencia Tributaria y buena parte de los ayuntamientos lo hacen. Pide cita previa antes de plantarte allí.
- Descarga. Vuelve a la web de la FNMT y descarga el certificado. Este paso tiene trampa: hay que hacerlo desde el mismo ordenador y el mismo navegador con los que se pidió. Cambiar de equipo entre medias obliga a repetir el proceso entero, cita incluida.
Cl@ve, para los trámites sueltos
Si solo necesitas entrar una vez, existe una vía más rápida. Cl@ve PIN envía una clave temporal al móvil y vale para esa sesión; Cl@ve Permanente funciona con una contraseña fija. Ninguna de las dos exige instalar nada, pero tampoco abren todas las puertas: los trámites que requieren firma electrónica siguen pidiendo certificado. Para lo puntual, Cl@ve; para lo que se repite, certificado.
La copia de seguridad, el primer día
Es el error más caro y el más fácil de evitar. Nada más instalarlo, exporta el certificado desde el navegador a un fichero con contraseña y guárdalo fuera del ordenador, en una memoria USB o en un disco externo. Si el equipo se estropea o lo formateas sin haber hecho esa copia, el certificado se pierde y toca empezar de cero, con su cita presencial correspondiente.
Elige una contraseña que puedas recuperar, porque sin ella el fichero no sirve de nada. Y no lo dejes en la carpeta de descargas de un ordenador compartido: quien tenga el archivo y la clave puede firmar en tu nombre.
Por esto no se paga
El certificado de persona física de la FNMT es gratuito. Aun así, buscarlo en Google devuelve anuncios de intermediarios que cobran entre 20 y 40 euros por hacer la misma gestión que puedes hacer tú, y algunos ni siquiera son la entidad emisora. Entra directamente en la sede de la FNMT y desconfía de cualquier web que te pida una tarjeta para expedirlo.
Cuándo caduca y cómo se renueva
El de persona física dura cuatro años. La renovación se hace por internet, sin volver a la oficina, durante los 60 días anteriores a la fecha de caducidad. Pasado ese margen no hay prórroga: se solicita otro desde el principio. Apunta la fecha en el calendario del móvil el mismo día que lo instalas y te ahorrarás la mañana perdida.