Cena de San Valentín en casa: cinco platos que no te dejan en la cocina
El error es elegir una receta que exige estar de pie hasta el postre. Cinco propuestas que se preparan antes y se rematan en cinco minutos.
Cenar en casa el 14 de febrero sale mejor que salir: sin reservas imposibles, sin menú cerrado y sin prisa. El único riesgo es elegir mal el plato y pasar la noche entre fogones.
La regla
Todo lo que se pueda dejar hecho, hecho. Lo ideal es un menú donde el único trabajo en el momento sea calentar, emplatar o dar un golpe de sartén de tres minutos.
1. Carpaccio de solomillo
Cero cocción. Un buen solomillo congelado dos horas se corta finísimo con un cuchillo afilado, se extiende en el plato, y por encima aceite de oliva, sal en escamas, pimienta, virutas de parmesano y rúcula.
Se monta en cinco minutos y luce muchísimo. Conviene congelarlo previamente por seguridad además de por facilidad de corte.
2. Crema de marisco
Se hace la víspera y está mejor de un día para otro. Sofrito de puerro y zanahoria, cabezas de gambas bien salteadas y machacadas, un chorro de brandy, caldo de pescado, y triturado y colado fino.
El día de la cena, calentar y añadir unas gambas salteadas al momento.
3. Risotto... no
Es el error clásico. Un risotto exige veinte minutos removiendo justo cuando quieres estar sentada. Si te apetece arroz, mejor un arroz al horno, que se mete y se olvida.
4. Solomillo al horno con salsa de vino
La salsa se hace por la mañana: chalota pochada, vino tinto reducido, caldo de carne, colar y reservar. La carne se sella tres minutos por cada lado y se termina en horno a 180 grados.
Un termómetro de cocina quita aquí toda la incertidumbre: 54-56 grados en el centro para un punto rosado. Es la diferencia entre acertar y jugársela.
5. Postre sin horno
Mousse de chocolate, coulant congelado que solo hay que hornear ocho minutos, o fresas con nata montada. Todo hecho de antemano y sacado del frío en el momento.
La organización
- La víspera: crema, salsa y postre.
- Por la mañana: compra fresca, poner el vino a temperatura, mesa puesta.
- Una hora antes: sacar la carne de la nevera para que se atempere.
- En el momento: calentar, sellar, emplatar.
Lo que se nota más que el plato
La mesa. Mantel, servilletas de tela, algo de luz baja, música puesta antes de empezar. Cuesta menos que cualquier receta y cambia por completo la sensación.
Y el vino a su temperatura: un tinto a 26 grados sabe a alcohol. Cuarenta minutos en la nevera antes de abrirlo. Unas copas de vino decentes también suman más de lo que parece.