La factura del agua: por dónde se escapa y cómo se detecta
Una cisterna que gotea puede irse en miles de litros al mes. Cómo hacer la prueba del contador y qué reduce el consumo.
El consumo de agua doméstico en España ronda los 130 litros por persona y día. Una parte de eso no se usa: se pierde.
La prueba de la fuga
Es sencilla y conviene hacerla una vez al año:
- Cerrar todos los grifos y no usar ningún electrodoméstico que consuma agua.
- Anotar la lectura del contador.
- Esperar dos o tres horas sin consumir nada.
- Volver a mirar.
Si la lectura ha cambiado, hay una fuga. Muchos contadores tienen además una ruedecilla o estrella indicadora que gira ante el más mínimo paso de agua: si se mueve con todo cerrado, hay pérdida.
Dónde suelen estar
La cisterna del váter. Es la fuga número uno, y la más silenciosa. Una cisterna que rezuma puede perder cientos de litros al día sin que se oiga nada.
Cómo comprobarlo: unas gotas de colorante alimentario en el depósito y esperar media hora sin tirar de la cadena. Si aparece color en la taza, la válvula no cierra. La pieza cuesta muy poco y se cambia en quince minutos.
Grifos que gotean. Una gota por segundo son unos 30 litros al día. Casi siempre se resuelve cambiando una junta.
El calentador o la caldera, y las llaves de paso.
Tuberías empotradas. Señales: una zona de pared o suelo húmeda o más caliente, moho localizado, o un aumento de consumo sin explicación.
Lo que más consume en casa
Aproximadamente:
- La ducha: entre el 30 y el 35% del total.
- El váter: alrededor del 20%.
- Lavadora y lavavajillas: unos 20%.
- Cocina y limpieza: el resto.
Lo que reduce el consumo de verdad
Aireadores en los grifos. Es la medida con mejor relación coste-resultado que existe: cuestan poquísimo, se enroscan en un minuto y reducen el caudal entre un 40 y un 50% mezclando aire con el agua, sin que se note al usarlo.
Alcachofa de ducha de bajo caudal. Una ducha convencional puede gastar 15-20 litros por minuto; una eficiente, la mitad, con la misma sensación.
Cisterna de doble descarga o mecanismo de interrupción. Si es antigua y de un solo botón, se puede sustituir el mecanismo entero por bastante poco dinero.
Ducha en lugar de baño. Un baño gasta entre 150 y 200 litros; una ducha de cinco minutos con alcachofa eficiente, unos 40.
Cerrar el grifo mientras se enjabona, se lava los dientes o se afeita.
Lavadora y lavavajillas llenos. Y el lavavajillas gasta bastante menos agua que fregar a mano bajo el grifo.
Recoger el agua fría que sale mientras se calienta la ducha, en un cubo: sirve para regar o para el váter. Son varios litros cada vez.
Leer la factura
Conviene saber qué se está pagando:
- Cuota fija o de servicio, que se paga aunque no se consuma.
- Consumo por tramos: el precio del metro cúbico sube con el consumo. Pasar de tramo encarece bastante.
- Alcantarillado y depuración, que suelen calcularse sobre el agua consumida.
- Canon autonómico en algunas comunidades.
Y comprobar que la lectura es real y no estimada: las estimadas se regularizan después y dan sustos.
Si el consumo se dispara sin explicación
- Hacer la prueba del contador.
- Revisar cisternas y grifos.
- Comprobar que la lectura no es estimada.
- Avisar a la compañía: muchas envían un técnico a revisar el contador.
- Si la fuga está en la zona común o en la acometida, corresponde a la comunidad o a la compañía.
Y un aviso sobre el seguro del hogar: la mayoría cubren los daños por agua y también la localización de la avería, incluida la obra necesaria para llegar a la tubería. Merece la pena mirar la póliza antes de llamar a un fontanero por cuenta propia.
Unos aireadores para grifo en toda la casa se amortizan en un par de facturas.