Masturbación femenina: lo que aporta y por qué sigue costando hablarlo
Es la vía por la que la mayoría de las mujeres descubre qué le gusta, y sigue rodeada de silencio. Qué efectos tiene y qué mitos persisten.
Es una práctica mayoritaria y de la que se habla poco, sobre todo entre mujeres de más de cuarenta, que crecieron sin ninguna educación sexual al respecto. El silencio genera dudas donde no debería haberlas.
Lo que aporta
Autoconocimiento. Es probablemente lo más importante. Saber qué te gusta y qué no es lo que permite comunicarlo después. Las encuestas encuentran de forma repetida que las mujeres que se masturban reportan mayor satisfacción sexual en pareja, y la explicación más plausible es esa.
Alivio del dolor menstrual. El orgasmo libera endorfinas, que tienen efecto analgésico, y provoca contracciones uterinas. Muchas mujeres lo describen como el alivio más eficaz que conocen para los cólicos.
Ayuda a dormir. El descenso de activación posterior y la liberación de prolactina y oxitocina favorecen el sueño. Es un efecto agudo bien descrito.
Reducción del estrés. Como cualquier actividad que libere endorfinas.
Suelo pélvico. Las contracciones del orgasmo trabajan esa musculatura. No sustituye a los ejercicios específicos, pero suma.
En la menopausia, la actividad sexual regular —en pareja o en solitario— ayuda a mantener la elasticidad y la lubricación de los tejidos.
Los mitos que siguen circulando
«Afecta a la sensibilidad». No hay ninguna base. La sensibilidad no se agota.
«Si tienes pareja no hace falta». No son excluyentes ni compiten. Muchas parejas conviven perfectamente con ambas cosas.
«Con un vibrador luego no sientes igual». Es la duda más frecuente. Puede ocurrir una habituación temporal a una estimulación muy intensa y siempre igual, y se resuelve variando. No hay daño permanente.
«Es señal de que algo va mal en la relación». No lo es, y esa interpretación genera bastante conflicto innecesario.
Lo que sí conviene tener en cuenta
- Higiene: manos limpias y uñas cortas.
- Los juguetes se limpian antes y después, con agua y jabón neutro o limpiador específico. Y deben ser de material corporal seguro —silicona médica, cristal, acero—, no de plásticos blandos con ftalatos.
- Lubricante si hay sequedad, y del tipo adecuado: los de silicona degradan los juguetes de silicona.
- Ningún objeto sin base ancha para uso interno.
Si nunca has llegado al orgasmo
Es más común de lo que parece: los estudios sitúan en un porcentaje relevante las mujeres que no han tenido nunca un orgasmo, y una parte considerable no lo tiene con penetración exclusiva. Esto último no es una disfunción: la mayoría de las mujeres necesita estimulación del clítoris, y esa es la norma anatómica, no la excepción.
Lo que suele ayudar: sin prisa, sin objetivo, explorando qué zonas responden. La ansiedad de rendimiento funciona igual aquí que en pareja, e impide justamente lo que se busca.
Cuándo consultar
Si hay dolor, si la falta de respuesta genera malestar personal, si aparece un cambio brusco sin causa clara, o si hay una pérdida de sensibilidad que preocupa. También conviene revisar la medicación: varios antidepresivos y algunos anticonceptivos hormonales afectan a la respuesta sexual, y es un efecto que se puede comentar con quien los prescribió.
La terapia sexual tiene buenos resultados en este terreno y no es un último recurso.