Resfriado o gripe: cómo distinguirlos y qué sirve para cada uno
El inicio brusco y la fiebre alta son la pista principal. Qué alivia de verdad, qué no sirve y cuándo hay que consultar.
Se confunden constantemente, y distinguirlos importa porque la gripe tiene más riesgo de complicaciones y, en algunos casos, tratamiento específico.
Cómo distinguirlos
El inicio es la pista más fiable:
- Resfriado: empieza poco a poco, a lo largo de uno o dos días. Primero picor de garganta, luego moco.
- Gripe: empieza de golpe. La gente suele recordar la hora: «a las cinco de la tarde estaba bien y a las siete no podía con mi alma».
La fiebre. El resfriado suele cursar sin fiebre o con febrícula; la gripe, con fiebre alta —38-40 °C— durante tres o cuatro días.
El malestar general. En la gripe es lo predominante: dolor muscular intenso, dolor de cabeza, agotamiento que obliga a estar en cama. En el resfriado uno hace vida casi normal.
El moco. Protagonista del resfriado; secundario en la gripe.
La duración. Resfriado, de 7 a 10 días. Gripe, una semana de síntomas agudos y hasta dos o tres semanas de cansancio residual.
Lo que funciona
Los dos son virus, así que no hay curación: se tratan los síntomas.
- Paracetamol o ibuprofeno para fiebre y dolor.
- Hidratación abundante.
- Descanso. En la gripe no es opcional.
- Lavados nasales con suero fisiológico. Baratos, eficaces y con evidencia razonable para la congestión.
- Humedad ambiental y vapor.
- Miel para la tos en mayores de un año: tiene mejor evidencia que muchos jarabes. Nunca en menores de 12 meses, por riesgo de botulismo.
- Gargarismos con agua salada para la garganta.
Lo que no funciona
Los antibióticos. No actúan sobre virus. Tomarlos «por si acaso» no acorta nada y contribuye a las resistencias, que son un problema serio de salud pública.
La vitamina C tomada cuando ya estás resfriada. La revisión de referencia concluye que no previene resfriados en población general y que, tomada de forma continua, los acorta muy ligeramente. Empezar a tomarla con los síntomas ya instalados no aporta.
El zinc tiene algo más de respaldo si se inicia en las primeras 24 horas, con resultados desiguales y efectos adversos digestivos frecuentes.
Los antitusivos en niños pequeños. No se recomiendan por debajo de ciertas edades.
Los mucolíticos tienen un beneficio modesto.
La vacuna
Es lo único que previene la gripe de forma efectiva. Se recomienda en mayores de 60, embarazadas, niños pequeños, personas con enfermedades crónicas, personal sanitario y convivientes de personas de riesgo.
Hay que repetirla cada temporada: el virus muta y la protección decae.
Cuándo consultar
- Dificultad para respirar o falta de aire.
- Dolor en el pecho.
- Fiebre que dura más de tres o cuatro días, o que baja y vuelve a subir. Esto último puede indicar una sobreinfección bacteriana, que sí requiere antibiótico.
- Mejoría seguida de empeoramiento claro.
- Confusión, somnolencia excesiva o dificultad para despertar.
- Signos de deshidratación.
- Cualquier fiebre en menores de 3 meses.
- En personas con enfermedades crónicas, inmunodeprimidas o embarazadas, consultar antes.
Un humidificador en el dormitorio alivia bastante la congestión nocturna, que es lo que peor se lleva.