Currículum: qué quitar para que lo lean entero
La foto, la fecha de nacimiento y el estado civil sobran. Qué pone un CV que funciona y por qué dos páginas son el límite.
Un currículum se revisa en muy poco tiempo en la primera criba. Todo lo que no ayude a decidir en esos segundos está restando espacio a lo que sí.
Qué quitar
Datos personales innecesarios. Fecha de nacimiento, estado civil, número de hijos, DNI, nacionalidad. No son relevantes para el puesto y en algunos casos abren la puerta a sesgos.
La foto. En España es costumbre incluirla y en buena parte de Europa se desaconseja precisamente para evitar discriminación. Si la pones, que sea profesional y neutra.
«Referencias disponibles bajo petición». Se da por supuesto.
Objetivos genéricos. «Persona proactiva y trabajadora en busca de nuevos retos» no dice nada y lo pone todo el mundo.
Habilidades obvias. Paquete Office a nivel usuario, correo electrónico. Se presupone.
Los niveles de idioma inventados. Si pones inglés alto, prepárate para que la entrevista siga en inglés. Mejor indicar el nivel real o el título.
Las barritas de progreso para valorar competencias. No significan nada: ¿qué es un 80% de Excel?
Trabajos de hace veinte años sin relación con el puesto, o los de estudiante si ya tienes trayectoria.
Qué poner
Datos de contacto claros y un correo profesional.
Un titular de una línea que diga qué eres: «Responsable de administración con 8 años en sector logístico».
Experiencia en orden inverso, con puesto, empresa, fechas y —esto es lo importante— logros, no funciones.
La diferencia: «Responsable de atención al cliente» describe el puesto; «Reduje el tiempo medio de respuesta de 48 a 12 horas» describe lo que aportaste. Con cifras siempre que se pueda.
Formación, en orden inverso y sin detallar asignaturas.
Idiomas y herramientas concretas del sector.
La longitud
Una página si tienes menos de diez años de experiencia. Dos como máximo en cualquier caso. Un CV de cuatro páginas no se lee entero.
Adáptalo a cada oferta
Es el consejo que más se repite y menos se sigue, y el que más funciona.
Lee la oferta, identifica las tres o cuatro competencias que piden, y asegúrate de que esas palabras aparecen en tu CV describiendo tu experiencia real. Muchas empresas filtran con sistemas automáticos que buscan coincidencias, y además quien lo lee busca lo mismo.
No hace falta reescribirlo entero: reordenar y ajustar el titular y los tres primeros puntos ya cambia mucho.
El formato
- PDF siempre, para que no se descoloque.
- Nombre del archivo con tu nombre, no «CV definitivo 3.pdf».
- Tipografía legible y tamaño 10-12.
- Sin plantillas de diseño complicadas con columnas y gráficos, salvo en perfiles creativos: muchos sistemas automáticos las leen mal.
- Sin faltas de ortografía. Es el descarte más tonto y más frecuente. Que lo lea otra persona antes de enviarlo.
Los huecos
No hay que ocultarlos. Un periodo sin trabajar por cuidados, formación, salud o simplemente por búsqueda es normal y se explica en una línea. Un hueco sin explicar genera más preguntas que uno explicado.