Ir a urgencias o esperar: cómo funciona el triaje
No se atiende por orden de llegada. Qué es el triaje, qué es urgente de verdad y qué alternativas hay al hospital.
Las urgencias hospitalarias están saturadas en buena medida por consultas que podían resolverse en otro sitio. Y a la vez, hay gente que espera en casa con un síntoma que no admite espera.
Cómo funciona el triaje
Lo primero que hay que entender: no se atiende por orden de llegada. Un profesional valora a cada persona al entrar y le asigna un nivel de prioridad según la gravedad. Los sistemas más usados tienen cinco niveles:
- Nivel 1 (rojo): reanimación. Atención inmediata. Parada, inconsciencia, hemorragia masiva.
- Nivel 2 (naranja): emergencia. Pocos minutos. Dolor torácico, ictus, dificultad respiratoria grave.
- Nivel 3 (amarillo): urgente. Hasta una hora aproximadamente.
- Nivel 4 (verde): menos urgente. Puede esperar bastante.
- Nivel 5 (azul): no urgente. Podría atenderse en atención primaria.
Por eso alguien que llega después puede pasar antes: no es un fallo del sistema, es exactamente cómo debe funcionar.
Y si mientras se espera los síntomas empeoran, hay que avisar en el mostrador: se puede reevaluar y cambiar el nivel.
Cuándo ir sin dudar (o llamar al 112)
- Dolor en el pecho opresivo, especialmente si se irradia a brazo, cuello o mandíbula, con sudor frío o náuseas.
- Signos de ictus: asimetría en la cara, pérdida de fuerza en un brazo, dificultad para hablar. Aquí el tiempo es cerebro: cada minuto cuenta y no se espera a ver si pasa.
- Dificultad respiratoria importante.
- Pérdida de conciencia o convulsión.
- Hemorragia que no se detiene.
- Traumatismo craneal con vómitos, somnolencia o confusión.
- Dolor abdominal intenso y brusco, con vientre duro.
- Reacción alérgica grave: hinchazón de labios o lengua, dificultad para tragar o respirar.
- Fiebre en un bebé menor de 3 meses.
- Fiebre con manchas en la piel que no desaparecen al presionar con un vaso.
- Ideas de suicidio.
Lo que casi siempre puede esperar al centro de salud
- Catarros, gripe sin complicaciones, dolor de garganta.
- Gastroenteritis leve en adultos sin deshidratación.
- Dolores crónicos ya conocidos.
- Recetas y partes de baja.
- Revisión de heridas ya curadas.
- Problemas de piel sin fiebre.
- Resultados de pruebas.
Alternativas al hospital
- El centro de salud, que tiene consultas de urgencia el mismo día.
- Los puntos de atención continuada de atención primaria, abiertos por la tarde, noche y fines de semana.
- El teléfono de consejo sanitario de cada comunidad, que orienta sobre si hay que acudir y adónde. Es de los recursos más útiles y menos conocidos.
- La farmacia, para dudas menores y consejo sobre medicación.
- El 112 ante cualquier emergencia real.
Qué llevar
- Tarjeta sanitaria y DNI.
- La lista de la medicación que se toma, con dosis. Es lo más útil de todo y lo que menos gente lleva.
- Informes previos relevantes y alergias conocidas.
- Nombre y teléfono de un familiar.
Un consejo práctico para personas mayores o con varias enfermedades: llevar siempre en la cartera una hoja con diagnósticos, medicación y contactos. En una urgencia, esa hoja ahorra tiempo y evita errores.
Y sobre las esperas
Una espera larga en urgencias, siendo incómoda, suele ser una buena noticia: significa que el triaje ha considerado que lo que se tiene no es grave.
Lo que sí conviene es preguntar si el estado cambia. El personal de triaje reevalúa, y para eso está.