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Moda

Piel seca en invierno: por qué tira y qué hacer con la calefacción

El frío fuera y el aire seco dentro rompen la barrera cutánea. Qué cambiar en la ducha, cuándo aplicar la crema y qué ingredientes buscar.

Por Redacción· · 3 min de lectura
Aplicación de crema hidratante en invierno
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En invierno la piel tira, pica y se descama, y no es solo por el frío. Es la combinación de temperaturas bajas fuera, calefacción dentro y duchas más calientes: las tres cosas atacan lo mismo.

Qué se rompe

La capa más superficial de la piel funciona como una barrera: células unidas por una matriz de lípidos —ceramidas, colesterol, ácidos grasos— que retiene el agua dentro.

El aire frío y seco aumenta la pérdida de agua por evaporación. La calefacción baja la humedad relativa del interior hasta niveles muy bajos. Y el agua caliente disuelve los lípidos de esa matriz.

Resultado: la barrera pierde estanqueidad, el agua se escapa y aparece la sensación de tirantez, el picor y la descamación.

La ducha, que es donde más se falla

  • Agua templada, no caliente. Es el cambio con más efecto y el que más cuesta en enero.
  • Ducha corta, cinco o diez minutos.
  • Sin esponja ni frotar. La fricción arrastra lípidos.
  • Gel suave y sin jabón, tipo syndet, con pH ligeramente ácido. Los geles muy espumosos y perfumados resecan bastante.
  • Secar a toques, dejando la piel algo húmeda.
  • Crema en los tres minutos siguientes. Sobre la piel aún húmeda la hidratante retiene el agua que hay; sobre la piel seca del todo, mucho menos.

Qué buscar en la crema

Tres tipos de ingredientes, y lo ideal es que lleve de los tres:

Humectantes —glicerina, ácido hialurónico, urea en baja concentración—: atraen agua.

Emolientes —ceramidas, escualano, aceites vegetales—: rellenan los huecos entre células y suavizan.

Oclusivos —vaselina, manteca de karité, lanolina—: sellan y evitan la evaporación. Son los que peor fama tienen y los más eficaces en piel muy seca.

La urea merece mención aparte: al 5-10% hidrata, y al 10-20% además exfolia suavemente. Va muy bien en talones, codos y rodillas.

El aire de casa

La calefacción baja la humedad relativa por debajo del 30%, cuando lo cómodo está entre el 40 y el 60%.

Un humidificador en el dormitorio cambia bastante la piel y también las vías respiratorias. Alternativas caseras: recipientes con agua sobre los radiadores, tender la ropa dentro, plantas.

Y bajar un grado el termostato ayuda a la piel además de a la factura.

Las zonas que peor lo pasan

Las manos. Lavados frecuentes, frío y viento. Crema después de cada lavado y guantes en la calle. Y guantes de goma para fregar, siempre.

Los labios. No tienen glándulas sebáceas. Bálsamo con cera o vaselina, y no lamerlos: la saliva se evapora y reseca más.

Los talones. Urea al 10-20% por la noche y calcetines encima.

Cuándo no es piel seca

Si hay placas rojas bien delimitadas con descamación gruesa, si el picor impide dormir, si aparecen grietas que sangran o si no mejora con nada de lo anterior, eso puede ser dermatitis atópica, psoriasis o un eccema, y tiene tratamiento específico.

Merece consulta dermatológica en lugar de ir probando cremas. Una crema hidratante corporal densa, sin perfume y con ceramidas es la base para todo lo demás, pero no sustituye a un diagnóstico.

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