Cena de Nochebuena: cómo organizarla para no cocinar el día 24
Un calendario de cuatro días, qué se puede dejar hecho y congelado, y cuánta cantidad calcular por persona.
La cena de Nochebuena se estropea casi siempre por lo mismo: se planifica el menú y no los tiempos. El resultado es alguien encerrado en la cocina mientras el resto celebra.
El calendario
Una semana antes: decide el menú y haz la lista de la compra completa. Compra ya todo lo que no sea fresco: conservas, turrones, bebidas, aceite, especias.
Cuatro días antes: encarga el pescado, el marisco y la carne en la pescadería y la carnicería. En vísperas hay colas de dos horas y falta de género.
Dos días antes: caldos, salsas, cremas y sopas. Todo eso mejora reposando.
La víspera: compra fresca, entrantes fríos preparados, mesa puesta, bebidas a enfriar.
El 24: solo lo que exija hacerse al momento.
Qué se adelanta bien
- Caldos y sopas: mejor de un día para otro, y se congelan perfectamente.
- Cremas de verduras o de marisco: dos o tres días en nevera.
- Salsas de carne o de pescado.
- Carnes guisadas o asadas: el redondo, el cordero o el capón guisado están mejor al día siguiente. Se calienta en su salsa.
- Croquetas y empanadas: se congelan crudas y se fríen u hornean directamente.
- Postres: tartas, mousses y flanes, la víspera.
Qué no
El pescado al horno, el marisco cocido y las ensaladas aliñadas se hacen al momento. Y el pescado plancha, ni pensarlo con doce comensales.
Cantidades por persona
Es donde más se falla, casi siempre por exceso:
- Entrantes fríos y aperitivos: 150-200 g en total.
- Marisco cocido con cáscara: 200-250 g.
- Gambas o langostinos: 150-200 g.
- Pescado limpio: 200 g.
- Carne sin hueso: 200 g; con hueso, 300-350 g.
- Vino: media botella por adulto, contando el aperitivo.
Y ten en cuenta que con dos o tres platos, la gente come bastante menos de cada uno.
Simplifica el menú
Tres platos bien hechos superan a seis a medias. Un aperitivo, un entrante, un principal y un postre es una cena de Nochebuena completa.
Y elige que solo uno exija atención en el momento. Si el principal va al horno, que los entrantes sean fríos.
Trucos de logística
- Horno único: si dos platos necesitan horno a temperaturas distintas, uno de los dos tiene que cambiar. Se descubre demasiado tarde.
- Espacio en la nevera: con marisco, bebidas y platos preparados no cabe. Vacíala unos días antes y usa una nevera portátil con hielo para las bebidas.
- Reparte tareas. Que alguien se ocupe de las bebidas, otro de la mesa, otro de recoger. La cocina no tiene por qué ser de una sola persona.
- Deja el postre a quien venga. Es la aportación más fácil de encargar.
Y las sobras
Enfriar rápido y a la nevera antes de dos horas. Lo que no vayas a comer en tres días, al congelador. Unos recipientes herméticos apilables ahorran mucho espacio esos días, que es justo lo que falta.