Sudar en verano: qué es normal y qué se puede hacer
Antitranspirante y desodorante no son lo mismo. Por qué se aplica de noche y cuándo la sudoración es un problema médico.
Sudar es una función esencial: es el sistema de refrigeración del cuerpo. El problema no suele ser el sudor en sí, sino el olor y la cantidad cuando interfiere en la vida diaria.
Desodorante y antitranspirante no son lo mismo
Es la confusión más extendida y explica por qué a mucha gente «no le funciona» su producto:
Desodorante: no reduce el sudor. Actúa sobre las bacterias que descomponen el sudor y producen el olor, y añade fragancia.
Antitranspirante: contiene sales de aluminio que forman un tapón temporal en el conducto de la glándula sudorípara y reducen la cantidad de sudor.
Si el problema es el olor, desodorante. Si el problema son las marcas en la camisa, antitranspirante. Muchos productos combinan ambos.
Cómo se aplica el antitranspirante (esto cambia mucho)
La mayoría de la gente lo usa mal. Lo correcto:
Por la noche, antes de dormir, sobre la piel seca y limpia.
Las razones: durante la noche se suda menos, así que el producto no se arrastra y las sales tienen tiempo de formar el tapón. Aplicado por la mañana sobre una axila que empieza a sudar, buena parte se pierde.
El efecto dura entre 24 y 48 horas, así que la ducha de la mañana no lo elimina.
Y sobre piel seca: aplicarlo justo al salir de la ducha, con humedad, reduce mucho su eficacia y aumenta la irritación.
El olor corporal
El sudor recién producido es prácticamente inodoro. El olor aparece cuando las bacterias de la piel lo descomponen, y por eso se concentra en axilas, ingles y pies, donde hay más glándulas apocrinas y más humedad.
Lo que ayuda:
- Ducha diaria, con jabón en las zonas que lo necesitan.
- Secar bien antes de vestirse.
- Ropa de algodón, lino o fibras técnicas transpirables. El poliéster barato retiene el olor mucho más, y lo retiene incluso después de lavado.
- Cambiar la camiseta a diario, sin excepciones en verano.
- Rasurar o recortar el vello axilar, que reduce la superficie donde proliferan las bacterias y facilita la aplicación del producto.
- Lavar la ropa pronto: dejar una camiseta sudada dos días en el cesto fija el olor.
Y algunos alimentos —ajo, cebolla, comino, curry, alcohol— pueden influir en el olor corporal a través del sudor.
Cuándo es un problema médico
La hiperhidrosis es una sudoración excesiva que va más allá de lo que la temperatura justifica. Se considera relevante cuando:
- Obliga a cambiarse de ropa varias veces al día.
- Gotea de las manos o interfiere en escribir, usar el ordenador o dar la mano.
- Condiciona la ropa que se elige o las situaciones a las que se acude.
- Produce maceración de la piel o infecciones repetidas.
Tiene tratamiento y muchas personas no lo consultan por vergüenza. Las opciones van desde antitranspirantes de prescripción con mayor concentración hasta iontoforesis, toxina botulínica y, en casos concretos, cirugía.
Cuándo hay que consultar sin esperar
Una sudoración que aparece de forma nueva y no se explica por el calor merece valoración, especialmente si:
- Es nocturna y empapa la ropa o las sábanas.
- Se acompaña de pérdida de peso, fiebre o bultos.
- Aparece con palpitaciones, temblor o nerviosismo: puede haber hipertiroidismo.
- Empieza tras iniciar un medicamento nuevo.
- Es brusca, fría y con dolor en el pecho: eso es urgencia.
Y en mujeres en torno a los 45-55 años, los sofocos con sudoración son un síntoma característico del climaterio y tienen su propio abordaje.
Una nota sobre el aluminio
Circula desde hace años la idea de que las sales de aluminio de los antitranspirantes causan cáncer de mama o alzhéimer. Las revisiones de los organismos sanitarios no han encontrado evidencia que respalde esa relación.
Quien prefiera evitarlas puede usar desodorantes sin aluminio, entendiendo que controlan el olor pero no reducen el sudor.