Volar con niños: cómo pasar el vuelo sin sufrir
El despegue y el aterrizaje son lo que duele, y hay solución. Qué llevar en el equipaje de mano y cómo elegir el asiento.
Un vuelo con niños se decide en la preparación. Con dos o tres cosas resueltas, es perfectamente llevadero.
El dolor de oídos
Es el problema real y el que provoca la mayoría de los llantos. Al cambiar la presión, el oído medio necesita igualarse a través de la trompa de Eustaquio, que en los niños es más corta y horizontal y se bloquea con facilidad.
La solución es sencilla: tragar o succionar durante el despegue y, sobre todo, durante el descenso.
- Bebés: pecho, biberón o chupete. Justo cuando el avión empieza a descender, no antes.
- Niños: beber a sorbos con una pajita, chicle o un caramelo.
- Bostezar exageradamente, jugando a imitarse.
El descenso es más problemático que el despegue, y suele empezar unos 30-40 minutos antes de aterrizar: hay que anticiparse a la sensación, no esperar al llanto.
Si está resfriado, el riesgo es mayor. Con otitis activa, conviene consultar antes de volar.
Los asientos
- Con bebé: primera fila de cabina, donde se pueden montar las cunas en vuelos largos. Se piden al reservar y hay pocas.
- Pasillo si vas a levantarte mucho.
- Ventanilla para un niño que se marea o que se entretiene mirando.
- Evita la última fila: los asientos no reclinan y está junto a los baños.
Reserva los asientos juntos con antelación. Muchas compañías cobran por elegir y, si no lo haces, no garantizan sentaros al lado.
El equipaje de mano
Todo lo imprescindible va aquí, nunca en bodega:
- Muda completa para el niño, y una camiseta de repuesto para ti.
- Pañales: el doble de los que calcules, más toallitas.
- Comida y agua. Los líquidos para bebés y la comida infantil están exentos del límite de 100 ml, pero hay que declararlos en el control.
- Medicación habitual y un antitérmico.
- Bolsas de plástico para lo sucio.
- Una manta o pañuelo grande: los aviones van fríos.
- Cargador y auriculares. Unos auriculares infantiles con limitación de volumen protegen el oído y evitan molestar al resto.
Documentación
Los menores necesitan documentación propia: DNI a partir de los 14 en España, pasaporte para fuera de la UE. Y a partir de cierta edad hace falta también para vuelos nacionales según la compañía: compruébalo antes.
Si el menor viaja con un solo progenitor o con terceros, muchos países exigen autorización del otro progenitor. Infórmate con antelación: es un motivo frecuente de problemas en frontera.
El entretenimiento
Lo que mejor funciona: sacar cosas de una en una, no todo al principio. Una bolsa con pequeñas sorpresas que van apareciendo cada media hora rinde mucho más que la tablet desde el minuto uno.
Y guarda la pantalla para la última parte del vuelo, que es cuando ya no queda paciencia.
El día
Llega con margen: con niños, el control de seguridad y el embarque llevan el doble. Y deja que corran por el aeropuerto antes de embarcar; sentarse cuatro horas después de haber estado quieto es mucho peor.
Cambia el pañal justo antes de embarcar, aunque no toque.