Viajar en coche con niños: cómo sobrevivir a seis horas de carretera
Las paradas, la hora de salida y qué llevar a mano deciden el viaje. Y una regla de seguridad que mucha gente incumple sin saberlo.
Un viaje largo con niños se decide antes de arrancar. Con un poco de planificación, seis horas son llevaderas; sin ella, son seis horas muy largas para todos.
La hora de salida
Dos estrategias que funcionan, y una que no.
Salir muy temprano, sobre las seis: los niños siguen durmiendo un par de horas y se cubre buena parte del trayecto sin incidencias.
Salir después de comer, coincidiendo con la siesta.
Lo que no funciona: salir a media mañana, con los niños despiertos, comidos y con energía. Es cuando el viaje se hace eterno.
Y evita las horas de máximo calor si el aire acondicionado del coche no da mucho de sí.
Las paradas
La DGT recomienda parar cada dos horas como máximo, y con niños conviene cumplirlo a rajatabla. No solo por el conductor: los niños necesitan moverse.
Paradas de 15-20 minutos, y que sirvan para correr, no solo para el baño. Un área de servicio con zona de césped vale mucho más que una gasolinera.
Y una parada más larga para comer, sentados fuera del coche.
La seguridad, que es lo que no se negocia
- Silla adecuada al peso y la altura, y bien anclada. Un porcentaje alto de las sillas están mal instaladas, según las revisiones que se hacen periódicamente.
- A contramarcha el mayor tiempo posible. La normativa europea recomienda mantenerlo hasta al menos los 15 meses, y las asociaciones de seguridad infantil, bastante más. Reduce mucho el riesgo de lesión cervical grave.
- Nada de abrigos gruesos bajo el arnés: en un impacto el relleno se comprime y el arnés queda suelto. Se quita el abrigo y se le tapa con una manta por encima.
- Nada de objetos duros sueltos en el habitáculo. En una frenada, una tablet o un termo se convierten en proyectil. Todo en el maletero o sujeto.
- Nunca dejar a un niño solo en el coche, ni cinco minutos. El interior alcanza temperaturas letales en poco tiempo.
El entretenimiento
Lo que mejor funciona no es la pantalla, aunque ayude en el tramo final:
- Audiolibros y podcasts infantiles. Entretienen sin marear y valen para todo el coche.
- Juegos de siempre: veo-veo, el de las matrículas, contar coches de un color.
- Una bolsa de sorpresas con cosas pequeñas que se van sacando cada hora. Funciona sorprendentemente bien.
- Pantallas al final, no al principio: si empiezas con ellas, no queda recurso para las últimas dos horas.
Un organizador para el respaldo del asiento mantiene todo a mano y evita el «se me ha caído» cada diez minutos.
El mareo
Es frecuente entre los 2 y los 12 años. Lo que ayuda:
- Mirar al frente y a lo lejos, no a una pantalla ni a un libro.
- Ventilación y aire fresco.
- Comida ligera antes, ni en ayunas ni con el estómago lleno.
- Sentarlo lo más centrado posible.
- Paradas frecuentes.
Si el mareo es constante, hay medicación específica infantil, pero eso lo pauta el pediatra.
Y lleva siempre una bolsa a mano, toallitas y una muda completa. No es pesimismo: es que llega el momento y no da tiempo a parar.