Acampar por primera vez: qué llevar y qué se olvida siempre
La lista corta de lo imprescindible, dónde se puede acampar legalmente en España y los tres errores que arruinan la primera noche.
La primera acampada suele salir mal por tres cosas: frío por la noche, un sitio mal elegido y haber llevado lo que no era.
Dónde se puede acampar
Conviene saberlo antes: en España la acampada libre está restringida o prohibida en la mayoría del territorio, y la normativa la fija cada comunidad autónoma. En espacios naturales protegidos suele estar directamente prohibida, con multas considerables.
Lo que sí es legal:
- Campings, obviamente.
- Zonas de acampada habilitadas, que existen en muchos parques y montes públicos, a veces con permiso previo.
- Vivac —dormir sin tienda, o montándola al anochecer y desmontando al amanecer— permitido en algunas zonas de montaña y con condiciones.
- En terreno privado, con permiso del propietario.
Consulta la normativa de tu comunidad y del espacio concreto. No es una formalidad: las sanciones son altas.
Lo imprescindible
Dormir es lo que decide si la experiencia es buena:
- Tienda adecuada a la estación, con doble techo.
- Saco de dormir con temperatura de confort apropiada. Ojo: los sacos indican «temperatura límite» y «temperatura de confort», y hay que fijarse en la segunda.
- Esterilla aislante. Es lo que más se subestima y lo que más determina el frío nocturno: el suelo roba muchísimo más calor que el aire. Un saco excelente sobre el suelo desnudo da frío; uno normal sobre buena esterilla, no.
El resto: frontal con pilas de repuesto, navaja, botiquín básico, protector solar, repelente, agua y sistema para potabilizar si no hay fuente, hornillo y mechero, cubiertos y un plato, bolsas de basura, papel higiénico y una pequeña pala si no hay servicios.
La ropa
Por capas, y aquí una regla que evita muchos problemas: nada de algodón como capa interior. Se moja con el sudor, no seca y enfría. Fibras técnicas o lana merino.
Y ropa de dormir seca y exclusiva para eso: acostarse con la ropa del día, aunque parezca seca, da frío toda la noche.
El sitio
- Terreno llano y ligeramente elevado. Nunca en una hondonada: si llueve, se convierte en charco.
- Nunca en el cauce seco de un arroyo. Una tormenta a kilómetros puede provocar una crecida repentina.
- Lejos de árboles muertos o con ramas grandes.
- Comprueba el suelo: quita piedras y palos antes de montar.
- Orientación: la puerta al este da sol a primera hora; a resguardo del viento dominante.
Los tres errores
Montar la tienda de noche por primera vez. Móntala en casa antes, aunque sea en el salón. Descubrir que falta una varilla a las once de la noche y con linterna es evitable.
Subestimar el frío. En montaña, aunque haga 30 grados de día, de madrugada puede bajar de 10. Siempre un forro más de lo que crees.
Llevar demasiado. Si hay que caminar, cada kilo se nota. Y si es en coche, el exceso se traduce en desorden.
Normas de convivencia
No dejar rastro: todo lo que entra, sale, incluidos los restos orgánicos. Fuego solo donde esté permitido y nunca en época de riesgo. Silencio a partir de cierta hora. Y agua sucia lejos de ríos y fuentes, aunque el jabón sea biodegradable.
Un frontal con pilas de repuesto es el objeto que más se agradece: cocinar, ir al baño y montar nada se puede hacer con las manos ocupadas sujetando una linterna.