Picaduras de verano: cuál es cuál y qué hacer con cada una
Avispa, medusa, garrapata, pez araña. Qué hace falta en cada caso y por qué el vinagre solo sirve para algunas cosas.
Casi todas las picaduras de verano son molestas y no graves. Lo importante es saber qué hacer con cada una y reconocer las pocas señales que sí requieren urgencia.
Abeja y avispa
La abeja deja el aguijón; la avispa no y puede picar varias veces.
- Retirar el aguijón cuanto antes, raspando lateralmente con una tarjeta o con la uña. No con pinzas apretando el saco de veneno, porque se inyecta más.
- Lavar con agua y jabón.
- Frío local 15-20 minutos.
- Antihistamínico oral si hay mucho picor; corticoide tópico si hay inflamación.
- Quitar anillos y pulseras si la picadura es en la mano.
Urgencia inmediata (112) si aparece: hinchazón de labios, lengua o garganta, dificultad para respirar o tragar, ronchas por todo el cuerpo, mareo, vómitos o pérdida de conciencia. Es una reacción anafiláctica y no espera.
Quien ya sabe que es alérgico debe llevar siempre su autoinyector de adrenalina y saber usarlo. Y usarlo ante la duda: el riesgo de usarlo sin necesidad es mucho menor que el de no usarlo.
También son urgencia las picaduras en la boca o la garganta, y las múltiples.
Medusa
Aquí hay bastante mitología. Lo correcto:
- Salir del agua y no frotar.
- Aclarar con agua de mar o con suero. Nunca con agua dulce: el cambio de salinidad hace que los cnidocitos que quedan en la piel descarguen más veneno.
- Retirar los restos de tentáculo con pinzas o con el canto de una tarjeta, sin usar los dedos.
- Frío aplicado con una bolsa, nunca hielo directo sobre la piel.
- Analgésico si duele.
Sobre el vinagre: es eficaz en algunas especies, y en otras puede empeorar la descarga. En las costas españolas la recomendación general de las autoridades sanitarias es agua de mar o suero salino; el vinagre se reserva para especies concretas y donde así lo indique el servicio de socorrismo local.
Y la orina no sirve para nada: además de desagradable, es agua dulce.
Garrapata
- Retirar cuanto antes: el riesgo de transmisión de enfermedades aumenta con las horas de adherencia.
- Con pinzas finas, agarrando lo más cerca posible de la piel y tirando firme y recto, sin girar ni aplastar el cuerpo.
- Nada de aceite, alcohol, vaselina ni quemarla. Eso hace que regurgite y aumenta el riesgo.
- Desinfectar después y lavarse las manos.
- Anotar la fecha y vigilar la zona durante un mes.
Se consulta si queda parte dentro, si aparece una mancha roja que se expande en forma de anillo —típica de la enfermedad de Lyme—, o si hay fiebre, dolor articular o malestar en las semanas siguientes.
Pez araña y erizo
El pez araña, o faneca brava, se entierra en la arena de la orilla y su picadura es muy dolorosa. El veneno es termolábil: lo que funciona es sumergir la zona en agua lo más caliente que se tolere —unos 45 grados— durante 30-90 minutos. Alivia mucho.
El erizo de mar: retirar las púas con pinzas, desinfectar, y consultar si quedan restos profundos o hay signos de infección.
Escorpión y araña
En España las especies presentes producen dolor local intenso y rara vez algo grave.
Lavar, frío, analgésico y observar. Se consulta si hay síntomas generales, o si es una picadura en un niño pequeño o una persona mayor.
Lo que vale para todas
- No rascar. Prolonga la inflamación y sobreinfecta.
- Lavar con agua y jabón.
- Frío, que es lo que más alivia.
- Vigilar 24-48 horas.
Se consulta si el enrojecimiento crece con el paso de las horas, hay calor, pus o dolor creciente —signos de infección—, o si aparece fiebre.
Y la mejor medida es la anterior a todo: repelente, calzado cerrado en el campo, revisar el cuerpo tras una jornada de monte y hacer caso a las banderas y avisos de la playa.