Saltar al contenido
RSS
Mujer21
Moda

Uñas de gel y semipermanente: qué le hacen a la uña

El daño casi nunca lo hace el esmaltado: lo hace cómo se quita. Qué pedir en el centro y cuánto descanso hace falta.

Por Redacción· · 3 min de lectura
Manicura de esmaltado semipermanente
Compartir

El esmaltado semipermanente y las uñas de gel duran semanas y tienen mala fama de estropear la uña. La mala fama es en parte merecida, y el culpable no suele ser el producto.

Qué es cada cosa

Esmaltado semipermanente (a menudo llamado gel de esmaltado): capas finas de un esmalte que cura con lámpara UV o LED. No añade grosor apreciable. Dura dos o tres semanas y se retira con acetona.

Uñas de gel propiamente dichas: un gel que se moldea sobre la uña o sobre un molde para dar longitud y forma. Añade grosor y estructura. Se retira limando, no con acetona.

Acrílico: polímero que endurece al aire, más rígido y más resistente. Se lima para retirarlo.

Dónde está el daño real

Tres cosas, por orden de importancia:

1. La retirada. Arrancar el esmaltado tirando de una esquina —la tentación cuando empieza a levantarse— se lleva capas de la propia uña. Es de largo la causa principal de uñas finas, blandas y con manchas blancas tras un tiempo con semipermanente.

Lo correcto es acetona con algodón y papel de aluminio durante 10-15 minutos, y retirar el producto reblandecido con un empujador de madera, sin forzar. Si no sale, se repite; no se raspa.

2. El limado excesivo. Limar la superficie de la uña antes de aplicar es necesario para la adherencia, y debe ser mínimo. Un limado agresivo con torno adelgaza la lámina y ese daño tarda meses en salir.

3. El encadenamiento sin descanso. Meses seguidos sin dejar que la uña se recupere.

Qué pedir en el centro

  • Que no arranquen el producto anterior, aunque tarde más.
  • Limado suave y sin torno agresivo sobre la lámina.
  • Material esterilizado o de un solo uso. Es una cuestión de infecciones, no de comodidad.
  • Que no toquen la cutícula cortándola en exceso: la cutícula es una barrera contra las infecciones. Se empuja, no se corta.
  • Que el producto no rebose sobre la piel, que es lo que causa las alergias.

Las alergias, el riesgo menos conocido

Los acrilatos —presentes en gel, acrílico y semipermanente— son sensibilizantes conocidos. Si el producto sin curar toca la piel de los dedos de forma repetida, puede desarrollarse una dermatitis alérgica de contacto.

Y es un problema serio: una vez se desarrolla la alergia, es permanente, y puede dar reacciones con otros materiales que contienen acrilatos, incluidos algunos empastes dentales y dispositivos médicos.

Señales: picor, enrojecimiento o descamación alrededor de las uñas, o despegamiento de la lámina. Ante eso, hay que parar y consultar.

Los kits caseros aumentan el riesgo, porque el producto sin curar toca la piel con más facilidad.

Las lámparas

Emiten UVA. La exposición es breve y la mayoría de las revisiones consideran el riesgo bajo, y como medida sencilla se puede aplicar protector solar en las manos antes de la sesión, o usar guantes sin puntas.

Los descansos

La recomendación habitual es un descanso de una o dos semanas cada tres o cuatro aplicaciones.

Y aprovechar ese tiempo: aceite de cutículas a diario, hidratación y, si la uña está muy fina, un endurecedor sin formaldehído.

La uña tarda unos seis meses en renovarse por completo. La recuperación no es cuestión de días.

Cuándo hay que ir al médico

  • Uña que se despega del lecho (onicólisis).
  • Dolor, hinchazón o pus alrededor: infección.
  • Manchas verdosas bajo la uña, típicas de una infección bacteriana que aparece cuando entra humedad bajo el producto despegado.
  • Cambios de color o una línea oscura que no se explica por un golpe.

Y una recomendación general: el esmaltado permanente tapa la uña. Llevarlo siempre impide ver cambios que conviene ver, así que los descansos también sirven para eso.

Un aceite de cutículas aplicado a diario es lo más eficaz y lo más barato de todo el cuidado de manos.

¿Te ha servido? Compártelo

También te puede interesar