La nevera: cuánto dura cada cosa y qué se puede congelar
Consumo preferente no es lo mismo que fecha de caducidad. Cuánto aguanta cada alimento y qué no se congela bien.
Una parte importante de la comida que se tira en los hogares está perfectamente bien. Y otra parte de lo que se come ha pasado el punto en que era seguro. Distinguirlo es cuestión de conocer dos etiquetas y unos cuantos plazos.
Caducidad y consumo preferente
Es la confusión que más comida tira a la basura.
«Fecha de caducidad» es seguridad. Se usa en alimentos muy perecederos —carne picada, pescado fresco, platos preparados refrigerados— y pasada esa fecha hay riesgo microbiológico real. No se consume.
«Consumo preferente» es calidad. Después de esa fecha el producto puede perder textura, aroma o propiedades, y sigue siendo seguro si se ha conservado bien y el envase está intacto. Legumbres secas, pasta, arroz, conservas, galletas, chocolate: pueden estar perfectamente meses después.
Cuánto aguanta cada cosa en la nevera
- Pescado fresco: 1-2 días.
- Carne picada: 1-2 días.
- Carne fresca en pieza: 3-5 días.
- Pollo: 1-2 días.
- Embutido loncheado abierto: 3-5 días.
- Huevos: 3-5 semanas.
- Leche abierta: 3-5 días.
- Comida cocinada: 3-4 días.
- Arroz y pasta cocidos: 24 horas es lo prudente.
- Verdura cocida: 3-4 días.
- Conserva abierta: pasada a un recipiente de vidrio, 2-3 días.
Dónde va cada cosa
La nevera no tiene la misma temperatura en todas partes:
- Balda superior: lo cocinado, lácteos y sobras (más templada).
- Balda central: huevos, embutidos.
- Balda inferior, la más fría: carne y pescado crudos. Siempre abajo, para que no goteen sobre nada.
- Cajones: fruta y verdura.
- La puerta, la zona menos fría: bebidas, salsas. No es sitio para huevos ni leche pese a lo que sugieren los huecos de fábrica.
Temperatura correcta: entre 0 y 4 grados en la nevera y -18 en el congelador. Un termómetro de nevera cuesta poco y muchas neveras no están donde creen estar.
Congelar
Congela bien casi todo. Las claves:
- En porciones del tamaño que se vaya a usar.
- Bien envuelto, sin aire: el aire produce las quemaduras por frío, esas zonas grises y secas.
- Etiquetado con contenido y fecha. Sin eso, aparecen bolsas anónimas de origen desconocido.
- Congelar cuanto antes, no cuando está a punto de estropearse: la congelación conserva, no rejuvenece.
Duración orientativa a -18 grados: carne cruda 6-12 meses, pescado azul 2-3 meses, pescado blanco 6 meses, pan 3 meses, guisos y sopas 3-4 meses, verdura escaldada 8-12 meses.
Lo que no congela bien
- Lechuga y hortalizas de hoja para comer crudas.
- Patata cocida, que queda harinosa.
- Huevo con cáscara: se rompe.
- Nata montada y salsas con huevo, que se cortan.
- Quesos frescos y yogur, por textura.
- Fritos, que pierden el crujiente.
Descongelar con seguridad
En la nevera, siempre. Es la forma segura, aunque tarde: una pieza grande puede necesitar 24 horas o más.
Alternativas rápidas: en el microondas con la función de descongelado, cocinando de inmediato; o sumergido en agua fría dentro de una bolsa cerrada, cambiando el agua cada media hora.
Nunca a temperatura ambiente ni con agua caliente: la superficie alcanza temperaturas de crecimiento bacteriano mientras el interior sigue congelado.
Y la regla que confunde a todo el mundo: no se recongela lo descongelado crudo. Sí se puede congelar un plato cocinado con un ingrediente que estaba congelado, porque la cocción es el paso intermedio.
Cuando hay duda
El olor y el aspecto detectan bastante y no todo: algunos patógenos peligrosos no alteran sabor, olor ni aspecto.
Se tira sin dudar si hay moho en un alimento blando o húmedo —quitar la parte visible no basta, las hifas penetran—, si una conserva está abombada u oxidada, si el envasado al vacío ha perdido el vacío, o si huele raro.
En quesos duros y curados sí se puede retirar la zona con moho con un margen amplio.