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Salud y Belleza

Alergia al polen: qué funciona de verdad cuando llega la primavera

Antihistamínicos, lavados nasales y una serie de medidas caseras que sí tienen efecto. Y cuándo hay que ir al alergólogo en serio.

Por Redacción· · 3 min de lectura
Campo en flor en primavera
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La alergia al polen afecta a una parte importante de la población española y va en aumento. No es «un catarro largo»: es una respuesta inmunitaria, y confundirla con un resfriado hace que mucha gente aguante meses sin tratarse.

Cómo distinguirla de un catarro

  • Duración: un catarro dura una semana; la alergia, semanas o meses, coincidiendo con la temporada.
  • Picor. Es el rasgo más característico: pican los ojos, la nariz, a veces el paladar y los oídos. Un catarro no pica.
  • Estornudos en salvas, muchos seguidos.
  • Moco claro y líquido, no espeso ni amarillento.
  • Sin fiebre. La alergia no da fiebre.
  • Empeora al aire libre y en días secos y ventosos; mejora con lluvia.

Lo que funciona

Antihistamínicos orales. Los de segunda generación no dan somnolencia como los antiguos. Funcionan mejor tomados de forma continua durante la temporada que a demanda cuando ya hay síntomas.

Corticoides nasales tópicos. Son el tratamiento más eficaz para la congestión y la rinitis. Tardan unos días en hacer efecto, así que hay que empezarlos antes del pico. No son los corticoides orales: actúan localmente y su perfil de seguridad es bueno.

Lavados nasales con suero fisiológico. Sencillos, baratos y con evidencia: arrastran el polen de la mucosa. Especialmente útiles al llegar a casa.

Colirios antihistamínicos para los ojos.

Inmunoterapia (vacuna). Es lo único que modifica el curso de la enfermedad en lugar de tratar síntomas. La indica el alergólogo, dura años y funciona bien en pacientes seleccionados.

Reducir la exposición

No lo resuelve, pero baja bastante la carga:

  • Consulta los niveles de polen. Hay aplicaciones y la red de aerobiología publica datos por provincia.
  • Ventila a primera hora o de noche, no a media mañana ni al atardecer, que es cuando más polen hay en el aire.
  • Ventanillas cerradas en el coche, con el aire recirculando.
  • Gafas de sol al salir: reducen bastante el polen que llega a los ojos.
  • Dúchate y cámbiate de ropa al llegar a casa. El pelo y la ropa traen mucho polen.
  • No tiendas la ropa fuera en días de pico.
  • Un purificador con filtro HEPA en el dormitorio ayuda a dormir mejor en temporada.

Si los síntomas te condicionan la vida, si necesitas medicación a diario durante meses, si hay pitos al respirar, tos persistente o ahogo —eso puede ser asma asociada, que afecta a una proporción alta de alérgicos al polen—, o si nunca te han hecho un estudio.

Saber exactamente a qué pólenes eres alérgica cambia las cosas: las temporadas de gramíneas, olivo, ciprés, plátano de sombra o salsola son distintas, y conocerlas permite anticipar el tratamiento en lugar de ir a remolque.

Y una advertencia: si aparece dificultad para respirar de forma brusca, hinchazón de labios o lengua, o mareo, eso no es rinitis. Es urgencia.

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