Cambio de armario y de horario: por qué marzo desajusta el cuerpo
La astenia primaveral no es una enfermedad, y el cansancio de marzo tiene causas reconocibles. Qué ayuda y qué no.
Cada primavera aparece la queja del cansancio de marzo. No figura como enfermedad en ninguna clasificación médica, y hay razones concretas por las que mucha gente se encuentra peor en esas semanas.
Qué está pasando de verdad
El cambio de hora. Adelantar el reloj una hora en marzo produce un desajuste del ritmo circadiano que tarda unos días en corregirse. Se duerme menos y se duerme peor, y eso se nota en el ánimo, la concentración y el apetito.
El cambio de luz. Anochece más tarde y amanece antes, y eso altera la producción de melatonina y de otros ritmos hormonales. La adaptación es real y lleva su tiempo.
La alergia. Es la causa que más se subestima. Una rinitis alérgica mal controlada produce mal descanso, congestión y un cansancio considerable, y muchas personas ni siquiera saben que la tienen: lo atribuyen a «que es primavera».
El cambio de temperatura y de rutina: se sale más, se duerme algo menos.
Los síntomas habituales
Cansancio, somnolencia diurna, falta de motivación, irritabilidad, dificultad de concentración, dolor de cabeza leve, menos apetito.
Es transitorio y suele durar entre una y dos semanas, lo que tarda el organismo en adaptarse.
Lo que ayuda
- Adelantar el sueño progresivamente los días previos al cambio de hora, 15 minutos cada día.
- Luz natural por la mañana. Es lo que reajusta el reloj biológico, y salir a la calle diez o quince minutos temprano es más eficaz que cualquier suplemento.
- Mantener horarios regulares, especialmente el de levantarse.
- Actividad física, preferiblemente a primera hora o por la tarde, no justo antes de dormir.
- Comidas ligeras, sobre todo la del mediodía. Una comida copiosa multiplica la somnolencia de la tarde.
- Hidratación y fruta y verdura de temporada.
- Cafeína solo por la mañana.
- Tratar la alergia si la hay. Es lo que más impacto tiene en quien la padece.
Lo que no hace falta
Los complejos vitamínicos «para la astenia primaveral». En una persona con una alimentación normal y sin déficit demostrado, no hay evidencia de que aporten nada. Si hay una carencia, se trata la carencia; si no la hay, suplementar no da energía.
Lo mismo con las jaleas, los tónicos y los productos «revitalizantes» de temporada.
Cuándo no es la primavera
Este es el punto importante. Si el cansancio:
- Dura más de tres o cuatro semanas.
- Es intenso y no mejora descansando.
- Se acompaña de pérdida de peso, fiebre, sudoración nocturna, palidez o bultos.
- Se acompaña de tristeza persistente, pérdida de interés o alteraciones del sueño marcadas.
- Aparece con falta de aire, palpitaciones o mareo.
...entonces no es adaptación estacional y hay que consultar. Detrás de un cansancio persistente puede haber anemia —muy frecuente en mujeres—, alteración tiroidea, déficit de vitamina B12 o D, apnea del sueño, depresión o una enfermedad crónica.
Atribuirlo automáticamente a la primavera es la razón por la que algunos de estos diagnósticos se retrasan meses.
Y el cambio de armario
Aprovechando: marzo es el momento de revisar la ropa de invierno antes de guardarla, y de comprobar que lo de entretiempo sigue estando y sigue sirviendo.
Y una nota práctica: en marzo la amplitud térmica entre la mañana y el mediodía es de las mayores del año. Vestir por capas ligeras resuelve el día entero mucho mejor que una prenda intermedia.