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Aspirar bien: por qué tu aspiradora rinde menos de lo que debería

El filtro sucio y la bolsa medio llena reducen la succión mucho antes de lo que parece. Mantenimiento y orden correcto de limpieza.

Por Redacción· · 3 min de lectura
Aspirando el suelo de casa
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Una aspiradora pierde capacidad de succión mucho antes de que se note, y para cuando se nota lleva meses trabajando a media potencia.

El mantenimiento que casi nadie hace

El filtro. Es lo que más afecta y lo más olvidado. Un filtro saturado ahoga el motor y reduce la succión drásticamente. Según el modelo:

  • Filtros lavables: cada uno o dos meses, con agua fría y secado completo antes de volver a montarlo. Un filtro húmedo genera moho y olor.
  • Filtros HEPA no lavables: se sustituyen según indique el fabricante, normalmente cada seis o doce meses.

La bolsa o el depósito. No hay que esperar a que esté lleno: a partir de dos tercios la succión ya cae de forma apreciable.

El cepillo rotatorio. Se enrolla pelo, hilos y pelusa que bloquean el giro. Cortarlos con unas tijeras cada pocas semanas devuelve capacidad de recogida.

Las mangueras. Si notas pérdida brusca de potencia, casi siempre hay un atasco. Se comprueba desconectando y mirando a contraluz.

El orden correcto

De arriba abajo, y aspirar lo último. Quitar el polvo de muebles y estanterías antes de aspirar el suelo; si se hace al revés, el polvo que cae obliga a repetir.

De dentro hacia la puerta, para no volver a pisar lo limpio.

Despacio. Este es el error más común: se pasa la aspiradora rápido, en un barrido, y no da tiempo a que el aire arrastre la suciedad incrustada. Pasadas lentas y superpuestas recogen bastante más.

En dos direcciones sobre alfombras y moqueta: primero en un sentido y después perpendicular, para levantar la fibra.

Cada cuánto

  • Zonas de paso: dos o tres veces por semana.
  • Resto de la casa: una vez por semana.
  • Con mascotas o alergias: a diario en las zonas donde estén.
  • Colchones y sofás: una vez al mes.

Si hay alergia a los ácaros

Aquí importa el tipo de filtro. Una aspiradora sin buen filtrado devuelve al aire las partículas más finas, que son justamente las alergénicas: el efecto puede ser peor que no aspirar.

Lo que se recomienda: filtro HEPA y sistema bien sellado, aspirar con las ventanas abiertas, y que la persona alérgica no esté en la habitación durante y hasta media hora después.

Y el colchón: aspirarlo con boquilla específica una vez al mes, además de lavar la ropa de cama a 60 grados.

Robot o de mano

No son excluyentes. El robot mantiene el nivel de polvo bajo con un esfuerzo mínimo y no sustituye a una limpieza a fondo: no llega a rincones, no aspira tapicería y su succión es menor.

La combinación que mejor funciona en muchas casas: robot a diario y aspiradora normal una vez por semana.

Lo que estropea una aspiradora

  • Aspirar líquidos con una que no es de sólidos y líquidos.
  • Aspirar ceniza, yeso o polvo de obra. Atraviesan los filtros y arruinan el motor.
  • Objetos duros —tornillos, piedras— que dañan la turbina.
  • Guardarla con la bolsa llena o el filtro sucio.

Unos filtros de repuesto comprados a la vez que la aspiradora evitan la excusa de «ya lo cambiaré», que es como acaban durando dos años.

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