Terraza y balcón: cómo montar uno que se use de verdad
La sombra y el suelo importan más que los muebles. Qué plantas aguantan un balcón español y cuánto peso puede soportar.
Muchas terrazas se decoran y luego no se usan. Casi siempre por lo mismo: da el sol a la hora en que uno estaría fuera, o el suelo está incómodo.
Primero, la sombra
Es la decisión que determina si la terraza se usa. Observa a qué hora te interesa estar fuera y de dónde viene el sol entonces.
- Toldo: lo más eficaz y lo más caro. En comunidad, comprobar la normativa: casi siempre hay un modelo y color obligatorios.
- Vela de sombra tensada entre puntos de anclaje. Buena relación precio-resultado si hay dónde fijarla.
- Sombrilla con base pesada. La base es lo que falla: una sombrilla que vuela rompe cristales y es peligrosa.
- Cañizo o brezo en la barandilla: da sombra lateral e intimidad, y sube mucho la carga de viento sobre la barandilla.
El suelo
Un balcón con suelo de obra frío o irregular no invita. Las losetas de madera o composite tipo clic se colocan en una tarde, no requieren obra y cambian por completo la sensación.
Dos advertencias: hay que poder levantarlas para limpiar debajo —si no, se acumula suciedad y se atasca el sumidero— y no deben tapar el desagüe.
El peso, que casi nadie mira
Los balcones tienen un límite estructural. La norma habitual está en torno a los 200 kg por metro cuadrado en voladizos, y una jardinera grande con tierra mojada pesa mucho más de lo que parece: la tierra empapada puede rondar los 1.500 kg por metro cúbico.
Conviene: repartir el peso, colocar lo pesado pegado a la fachada y no en el borde, y evitar acumular macetas grandes en un voladizo. Si hay dudas serias, preguntar al administrador.
Los muebles
El clima de terraza destroza lo que no está preparado:
- Aluminio: ligero, no se oxida, aguanta. Lo más práctico.
- Resina o polirratán: económico y resistente; el barato se vuelve quebradizo con el sol en dos o tres veranos.
- Madera de teca o acacia: bonita, y requiere aceitarla una o dos veces al año.
- Hierro: pesado y se oxida.
Y muebles plegables si el espacio es pequeño: una mesa abatible de pared multiplica el uso de un balcón estrecho.
Una funda protectora para el invierno alarga bastante la vida de todo el conjunto.
Plantas que aguantan
Un balcón al sur en verano es un sitio hostil: sol directo, calor reflejado y viento. Lo que sobrevive:
- Aromáticas: romero, tomillo, lavanda, salvia. Sol pleno, poca agua.
- Geranio y gitanilla, el clásico por buenas razones.
- Buganvilla, si hay donde trepar y mucho sol.
- Suculentas y crasas, casi indestructibles.
- Olivo o cítrico en maceta para un punto de altura.
Para sombra: helechos, hostas, aspidistra, potos.
Errores frecuentes: macetas demasiado pequeñas —se secan en horas en agosto—, sin agujeros de drenaje, o regar a mediodía. Se riega temprano o al atardecer.
La luz
Es lo que hace que la terraza se use después de cenar. Guirnaldas de exterior, farolillos solares o una lámpara portátil recargable. Nada de alargadores de interior a la intemperie.
Los vecinos
Dos normas que evitan conflictos: no regar de forma que gotee al balcón de abajo, y no colgar nada del exterior de la barandilla sin comprobar los estatutos de la comunidad.