Dolor de rodilla al bajar escaleras: qué suele ser
Bajar carga la rodilla mucho más que subir. Qué hay detrás del dolor más habitual y por qué el reposo total empeora.
Es una de las consultas más frecuentes: la rodilla no duele al andar en llano, pero al bajar escaleras o una cuesta, sí.
Por qué bajar duele más
Al bajar, el cuádriceps trabaja frenando el peso del cuerpo —contracción excéntrica— y eso somete a la rótula a una presión muy superior a la de subir o andar en llano.
Por eso el patrón «duele bajando, no subiendo» es tan característico y orienta bastante.
Las causas más habituales
Dolor femoropatelar. La causa más común, sobre todo en mujeres jóvenes y en personas activas. La rótula no se desliza por su surco de forma perfectamente centrada y aparece dolor difuso alrededor o detrás de ella. También molesta tras estar mucho tiempo sentada con la rodilla doblada —el llamado «signo del cine».
Muchas veces está detrás una debilidad de glúteo medio y cuádriceps: si la cadera no controla, la rodilla se va hacia dentro y la rótula sufre.
Artrosis. Más a partir de los 50. Dolor que mejora con el movimiento suave y empeora con el uso prolongado, rigidez al levantarse que cede en unos minutos, a veces crujidos.
Tendinopatía rotuliana. Dolor localizado justo debajo de la rótula, típico en deportes de salto.
Lesión meniscal. Dolor en la línea articular, a veces con sensación de bloqueo o de que la rodilla «falla».
Bursitis u otras causas de inflamación local.
Lo que hay que quitarse de la cabeza
Que el reposo cura. El reposo prolongado atrofia el cuádriceps, y un cuádriceps débil protege peor la rodilla: el dolor vuelve peor. Se reduce lo que duele, no se para todo.
Que los crujidos son graves. Una rodilla que cruje sin dolor no requiere nada.
Que hay que operar. En la mayoría de estos cuadros, el tratamiento de primera línea es el ejercicio, no la cirugía. En artrosis y en dolor femoropatelar la evidencia sobre esto es sólida.
Lo que sí ayuda
Fortalecer. Es el tratamiento principal. Cuádriceps y sobre todo glúteo medio, que es el gran olvidado. Sentadillas parciales sin dolor, subidas a escalón controladas, puente de glúteo, abducción de cadera tumbada de lado.
La regla: durante el ejercicio se admite molestia leve, no dolor, y al día siguiente no debe estar peor.
Moverse a diario. Andar, bici o natación. La bicicleta con el sillín alto y poca resistencia suele tolerarse muy bien.
Bajar peso, si procede: cada kilo multiplica la carga en la rodilla al bajar.
Calzado con buena amortiguación, y revisar si el desgaste de la suela es muy asimétrico.
Bajar escaleras con técnica: pisada completa, sin dejar caer el peso de golpe, usando la barandilla si hace falta, y bajando de lado los tramos que más duelen.
Frío tras la actividad si hay inflamación; calor para la rigidez matinal.
Cuándo consultar sin esperar
- Rodilla hinchada, caliente y roja, sobre todo con fiebre.
- Bloqueo: la rodilla se queda trabada y no se puede estirar.
- Falla y cede al apoyar.
- Dolor tras un traumatismo con imposibilidad de apoyar.
- Dolor nocturno intenso o que no mejora en varias semanas.
Una banda elástica de ejercicio cubre prácticamente todo el trabajo de glúteo y cuádriceps que hace falta en casa, y es lo que más resultado da con menos material. Los ejercicios conviene que los paute un fisioterapeuta con el diagnóstico delante.